Author: Camilo

  • ¿Cómo Aumentar la Dulzura Natural del Café?

    ¿Cómo Aumentar la Dulzura Natural del Café?

    Un buen café se caracteriza por tener un balance casi perfecto entre la acidez, la amargura y la dulzura.

    Sin embargo, la mayoría de las personas prefieren que su café tenga un toque mayor de dulzura, pues, al fin y al cabo, casi nadie disfruta un exceso de sabor amargo.

    Así que, si eres de aquellos que prefieren su café dulce, quédate porque en este artículo te explicaremos cómo obtener una mayor dulzura en el café de manera natural.

    El café no es amargo por naturaleza

    La mayoría de la gente cree que el café es amargo por naturaleza, pero, lo cierto es que no es así, pues el amargor del café se produce por un tueste prolongado a una temperatura muy elevada.

    De esta forma, la mayoría de los granos de café se queman durante el proceso de tostado y esto hace que desarrollen un amargor innecesario.

    De hecho, la razón más común por la que muchos productores de café tuestan en exceso los granos es para tratar de cubrir el mal sabor del café de baja calidad, conocido como pasilla en algunos países.

    Sin embargo, no todo es malo, ya que el café naturalmente dulce se puede conseguir con relativa facilidad en tiendas especializadas o incluso en línea, en portales como Amazon.

    Pero, recuerda que independientemente de donde consigas tu café, lo más importante es que sean granos 100% arábica que se hayan tostado máximo hasta término medio.

    5 consejos para que tu café sea más dulce de manera natural

    Si quieres disfrutar de una taza de café dulce, pero no te gusta la idea de adicionar azúcar u otro endulzante a tu bebida, no te preocupes, pues el café puede ser un poco más dulce naturalmente.

    Pero, antes ten esto en cuenta.

    Elige bien la variedad del café y el grado de tueste

    Lo primero que debes hacer cuando buscas el mayor grado de dulzura en tu café es comprar granos que sean 100% de la variante Arábica y tengan un tueste entre ligero y medio.

    Y, es que, el café Arábica es naturalmente más dulce que el café Robusta o el Liberica.

    Además, esta variante se puede encontrar fácilmente en cualquier tienda de café.

    Eso sí, evita el café que tenga un tostado intenso u oscuro, ya que eso indica que los granos han sido tostados por demasiado tiempo, lo que a su vez produce un café de sabor amargo.

    Entonces, para evitar esto, ten en mente que cuando los granos tienen un tueste medio o ligero, son de color marrón claro.

    En cambio, la mayoría de los granos de café son de un tono marrón muy oscuro, o incluso pueden ser negros, a causa de los tostados más intensos.

    Almacena el café con cuidado

    Algo que es primordial si se busca un café de excelente sabor, es que los granos estén expuestos a la menor cantidad de oxígeno posible, para evitar que los aceites presentes se tornen rancios.

    Por eso es muy importante, que los granos permanezcan almacenados en envases sellados herméticamente.

    Entonces, lo ideal es que adquieras tu café en granos enteros y, solo los muelas justo antes de prepararlos, ya que así reducirás las probabilidades de que se deterioren.  

    Fíjate en el tueste

    Adquirir granos maduros de café Arábica es el primer paso para obtener más dulzura de la bebida aromática.

    Sin embargo, el tueste es el paso definitivo para consolidar la dulzura. Recuerda que lo que buscas es un tueste ligero a medio.

    Pero, ten en mente que los granos fermentados y sin lavar, también tienden a proporcionar sabores dulces, pues contienen más azucares libres.

    El problema es que hay que estar muy pendiente de que el tueste no llegue a ser muy intenso o, de lo contrario, el sabor final puede ser caramelizado o achocolatado, lo que acentúa todos los sabores del café de forma desigual.

    Entonces, aunque el café esté más dulce, al mismo tiempo también estará más ácido y amargo debido a la caramelización del azúcar.

    En contraste, unos granos de café (especialmente los que están fermentados y sin lavar) que se someten a un tueste demasiado ligero, tendrán un sabor y una consistencia muy desagradable similar a la del papel mojado.

    Por lo tanto, si no tienes los conocimientos y equipos necesarios para tostar adecuadamente tu café, es mejor que lo compres pre tostado.

    Pon atención a la molienda 

    Una vez que ya hayas escogido la variedad correcta de café, así como el tostado indicado, nos queda la preparación de la bebida.

    Entonces, debes tener presente el tipo de molienda que vas a utilizar, ya que dependiendo de la que escojas, puede que acabes permitiendo que una cantidad variable de oxígeno entre en los granos.

    Esto es importante porque de acuerdo con la proporción de oxígeno presente en el café, el sabor será más amargo o agrio.

    Por lo tanto, es fundamental que encuentres el método adecuado para preparar tu café.

    Escoge el método de preparación indicado

    Entre todos los métodos con los cuales se puede preparar café, el mejor para resaltar la dulzura natural de la bebida es sin duda alguna, la máquina de espresso.

    Esto se debe a que estas máquinas utilizan una molienda fina para que los posos de café se preparen en 20 a 30 segundos, por lo cual se oxidan rápidamente; lo que se traduce en una extracción óptima.

    Así, los azúcares presentes en los granos se conservarán en la taza.

    Por otra parte, también es posible obtener una oxidación equilibrada con otras formas de preparación de café, pero la máquina de espresso ciertamente es la que permite obtener una taza con más notas afrutadas o de chocolate.

    Por su parte, métodos de preparación, como la prensa francesa no son recomendables para extraer la dulzura natural del café, puesto que requiere de una molienda gruesa, lo que implica que la extracción será lenta.

    Es decir, el café una vez filtrado permanecerá más tiempo en contacto con el agua, lo que hará que los azúcares naturales se diluyan más rápidamente en el líquido.

    Así, el café final será menos dulce, amargo y ácido a la vez.

    ¿Y, cómo se explica la dulzura natural del café?

    Lo primero que debemos tener en cuenta es que los granos del café se cosechan del centro de la fruta, por lo que todos los azúcares  naturales de esta pasan directamente a los granos.

    Así, encontramos que los granos contienen carbohidratos (azúcares), como:

    • Sacarosa.
    • Arabinosa.
    • Manosa.
    • Glucosa.
    • Galactosa.
    • Ramnosa.
    • Xilosa, entre otros.

    Sin embargo, debido a la reacción de Maillard (una reacción química que ocurre con la aplicación de calor sobre los alimentos), cuando los granos son tostados, su concentración de carbohidratos disminuye.

    Además, la intensidad de la reacción depende del tiempo, por lo que, a mayor duración del tueste, mayor será la reducción de los azúcares.

    De esta forma, es posible entender que el tueste excesivo incremente los sabores amargos y ácidos del café.

    De hecho, seguramente ya conoces la Reacción de Maillard, ya que es el mismo proceso que ocurre cuando preparas otros alimentos para darles su sabor y color característicos.

    Un ejemplo de esta reacción se aprecia cuando la carne cambia de color a medida que se calienta en el asador.

    Por su parte, en el proceso de tostado del café, el azúcar se descompone cuando se calienta, pero el aroma, los antioxidantes y el color permanecen.

    Entonces, un café que esté tostado en exceso y que consecuentemente sea de mala calidad, podrá conservar algunos nutrientes y su aroma, pero no su sabor.

    El área del cultivo del café puede influir en su dulzura natural

    Dependiendo de dónde se cultive el café, los cafetos (árboles del café) pueden contener diferentes concentraciones de carbohidratos naturales.

    Así, por ejemplo, los granos de café Arábica son los que mayor contenido de azúcares poseen y, asimismo, lugares, como:

    tienen la reputación de cultivar los cafés más dulces, especialmente porque en estos países, los cultivos se dan a grandes alturas sobre el nivel del mar, en donde las temperaturas son más frías.

    Y, esto conserva mejor la concentración de azúcares en el fruto del café.

    Los cafés más dulces del mundo

    Existen varios cafés típicos de diferentes partes del mundo que son conocidos por tener un sabor particularmente dulce, pues cuentan con abundantes notas frutales.

    Así, por ejemplo, vemos que los departamentos de Quindío, Risaralda y Caldas, que hacen parte de la zona conocida como el eje cafetero Colombia, producen cafés de un sabor muy suave.

    De esta forma, el café proveniente de esta zona se distingue porque las notas ácidas y amargas son ligeramente menores que las dulces.

    Por otra parte, en otros departamentos de Colombia, como Santander y Nariño es posible encontrar café con niveles bajos de amargor y acidez.

    Además, países como Panamá y Etiopía son conocidos por producir cafés excepcionalmente dulces.

    Asimismo, lugares, como Costa Rica o Kenia se distinguen porque el café que producen tiene notas más oscuras y achocolatadas, pero igualmente la dulzura sobresale entre los otros sabores.

    Pero, lamentablemente el azúcar es irremplazable

    Si después de estos consejos notas que el café sigue siendo muy amargo para tu gusto, lamentamos decirte que quizás sí debas utilizar azúcar.

    Y, es que, si bien, adicionar azúcar u otro endulzante no es lo más natural ni lo más recomendable, ciertamente sí es la forma más eficaz de cortar la acidez y el amargor natural del café.

    Además, aunque la preparación correcta puede ayudar a mitigar el amargor que generalmente saboreamos en el café, la única forma de que nuestra bebida tenga un sabor completamente dulce es con azúcar.

    Sin embargo, si eres alguien que intenta evadir el azúcar a toda costa, también hay otras opciones a parte de este endulzante que te permitirán reducir la acidez y el amargor de la bebida.

    Mezcla la leche deslactosada con tu café de todos los días 

    La leche sin lactosa tiene una molécula de azúcar más corta que hace que tenga un gusto más dulce si se compara con la leche entera.

    Por eso, es una buena idea mezclar el lácteo con el café de todos los días, pues, al fin y al cabo, la leche deslactosada endulza al café sin aportar más calorías que la leche entera.

    Sin embargo, si un poco de azúcar de vez en cuando no es un problema para ti, puede que quieras probar alguna de estas deliciosas preparaciones del café

    Preparaciones dulces con café

    En resumen

    Si bien, es posible aumentar la dulzura natural presente en los granos de café, si se usa la preparación adecuada.

    También es necesario aclarar que no hay una forma de cortar el amargor y la acidez natural que sea más eficiente que el uso de azúcar.

    Por eso, si prefieres no usar ningún tipo de edulcorante, ya sea natural o artificial, lo mejor que puedes hacer es conseguir granos de café arábica que estén frescos y maduros.

    Al mismo tiempo debes asegurarte de que el tueste sea medio.

    Además, lo más recomendable es que tú mismo muelas los granos en casa antes de preparar un delicioso espresso en tu máquina confiable. 

    Y si todo esto no es suficiente, recuerda que siempre puedes recurrir a la leche, pero eso sí, mejor que sea deslactosada.

  • Café de la India: Todo lo que debes saber

    Café de la India: Todo lo que debes saber

    ¿Sabías que la India es el sexto productor de café en el mundo?

    Y, es que, aunque probablemente asociemos al té con ese país asiático, lo cierto es que el café hindú es de muy buena calidad.

    Entonces, si quieres conocer la información más relevante sobre el café de este asombroso país, sigue leyendo.

    La historia del café de India

    Cuenta la historia que a mediados del siglo XVII Baba Budan, un hombre religioso proveniente de India (considerado un santo en su país) viajó a la Meca, Arabia Saudita en una peregrinación.

    Así, se cuenta que cuando iba de regreso a su tierra natal, le ofrecieron un líquido muy oscuro y de sabor dulce para que lo bebiera. Este líquido era llamado “Qahwa” (“café” en árabe) por los locales.

    De esta forma, el viajero entendió que esta bebida era servida a otros huéspedes como él, mientras estaba en el puerto de Moca, una ciudad portuaria de Yemen.

    Budan quedó encantado con el sabor de la bebida, pues le fascinó su sabor y lo refrescante que era.

    La astucia de Baba Budan

    El peregrino hindú se dio cuenta rápidamente de lo protectores que eran los yemeníes, y en general, todos los árabes con esta bebida.

    De hecho, notó que los árabes sabían el potencial de este producto y por eso, si bien, ya comerciaban el café, solo lo exportaban en forma tostada u horneada para que nadie lo pudiera cultivar por su propia cuenta.

    Por lo tanto, se consideraba un acto ilegal sacar semillas de café verde (sin tostar) del mundo árabe y, el castigo para ese crimen, era la muerte.

    Entonces, Baba Budan ideó un plan para llevarse algunos granos verdes de vuelta a la India.

    Así que tomó solo 7 semillas de café verde y las escondió en su larga barba para evitar que las confiscaran en su camino de regreso.

    Y, es que, el número 7 es un número santo en la religión islámica, por eso el acto de Budan se consideraba un hecho religioso.

    De esta forma, fue como llegaron las primeras semillas de café a la India.

    Posteriormente, el santo plantó las semillas en el patio de su casa en la ciudad de Chikmagalur y este lugar se convirtió en la cuna del café hindú.

    El origen del café de la India

    Un tiempo después se establecieron las primeras plantaciones de cafetos (árboles de café) alrededor de las colinas circundantes a la ciudad.

    Entonces, como era de esperarse, el café fue todo un éxito entre la población.

    De hecho, en agradecimiento por la labor del santo los habitantes de la ciudad llamaron a toda la cordillera, como Baba Budan Giri o “la Colina de Baba Budan”.

    Así, la india empezó su producción con café de la variante Arábica, pues es la que proviene de Yemen.

    Sin embargo, la variante Robusta es la que más se cultiva en el país debido a su mayor resistencia a las plagas y al clima.  

    El siglo XVIII y la llegada de la East Indian Company

    La llegada de los británicos a India supuso el inicio de la producción masiva de café en el subcontinente.

    Así, los empresarios británicos se tomaron el cultivo de café en serio, por lo que convirtieron los bosques del sur de la India en plantaciones comerciales de café.

    De hecho, el café se cultivaba en la India mucho antes del té.

    Los siglos XIX y XX

    El cultivo de café ya estaba plenamente establecido para mediados del siglo XIX en la India, tanto, que ya existía una línea de exportación con Europa.

    Ya para el siglo XX el café de origen hindú era bien conocido en todo el “Viejo Continente”, aunque, ciertamente la producción de té también gozaba de mucha popularidad.

    Sin embargo, la llegada de la Segunda Guerra Mundial y la pérdida del mercado europeo significó un declive importante en la producción cafetera de India.

    El perfil de un buen café de la India

    Típicamente el café de la India es descrito como una bebida de cuerpo y acidez media que se acompaña de múltiples notas y sabores.

    Así, un buen café hindú exhibe características similares a las del café de Indonesia, particularmente el de la isla de Java.

    De igual manera, hay quienes aseguran que algunas variedades del café hindú son muy similares al de Guatemala.

    Por otra parte, es muy frecuente encontrar sabores picantes en un café de la India que recuerdan a especias, como:

    • El cardamomo.
    • El clavo.
    • La pimienta.
    • La nuez moscada.

    El cultivo del café hindú

    El 99% de la producción total de café de la India proviene de pequeñas fincas con menos de 10 hectáreas cada una.

    Además, la gran mayoría del café se produce en las regiones de cultivo tradicionales ubicadas al sur del país.

    Entonces, la zona cafetera se compone en su mayoría por los siguientes estados:

    • Karnataka (cuya capital es Chikmagalur).
    • Kerala.
    • Tamil Nadu.
    • Andhra Pradesh.
    • Odisha.

    Los 5 estados cafeteros de India

    Como ya mencionamos, la mayor parte del café de la India proviene de los estados sureños del país.

    Por eso, ahora veremos la proporción de café que aporta cada uno. 

    Estado Odisha

    Odisha es el quinto estado productor de café más grande de la India. 

    Así, el café Arábica compone la mayoría de la cosecha estatal.

    De igual forma, el café de esta región necesita temperaturas moderadas y altas precipitaciones para poder crecer.

    Producción total anual estimada

    550 toneladas métricas.

    Estado Andhra Pradesh

    En el cuarto lugar, tenemos al estado de Andhra Pradesh, un departamento que cultiva, tanto

    Arábica, como Robusta.

    Sin embargo, la mayor parte de la producción es de arábica.

    Producción total anual estimada

    7,425 toneladas métricas.

    Estado Tamil Nadu

    Tamil Nadu es un importante estado productor de café y representa más del 5% del total nacional.

    El café Arábica conforma la mayor parte de la producción estatal. No obstante, el café Robusta también es producido por el estado.

    Producción total anual estimada

    17.875 toneladas métricas.

    Estado Kerala

    Kerala, es el segundo mayor productor de café en toda la India y representa más del 20% del total del país.

    Sin embargo, a diferencia de los 3 estados ya mencionados, en Kerala, el café Robusta supone más del 90% de la producción con algo más de 65,000 toneladas métricas al año.

    En contraste, el café arábica solo ronda las 2.055 toneladas métricas anuales.

    Además, el café de Kerala se cultiva a una gran altitud, alrededor de los 1, 200 m.s.n.m.

    Producción total anual estimada

    67.700 toneladas métricas.

    Estado Karnataka

    Karnataka es el mayor productor de café en la India, ya que produce más del 70% del total de café nacional.

    De nuevo, la producción de este estado se basa casi exclusivamente en el cultivo de café Robusta, pero también aporta algo de Arábica.

    Por su parte, este estado destina una gran área para el cultivo del café. De hecho, Karnataka representa más del 60% del área total dedicada a este cultivo en el país asiático.

    Asimismo, lo usual es que el café de este estado se cultiva en altitudes iguales o superiores a los 1,300 m.s.n.m.

    La razón por la cual Karnataka produce tanto café es el clima, ya que, tanto, la temperatura, como el nivel de precipitaciones son ideales para el crecimiento de este cultivo.

    Producción total anual estimada

    233,230 toneladas métricas

    ¿Y por qué se produce tanto café robusta?

    ¿Y por qué se produce tanto café robusta?

    En términos generales, el café Robusta es considerado como de menor calidad cuando se compara con el Arábica.

    Sin embargo, desde la década de 1950, el comercio del café hindú decayó sustancialmente porque otros actores, como Indonesia, Vietnam y Colombia pudieron satisfacer la demanda mundial de arábica con mayor eficacia.

    De esta forma, el arábica hindú dejó de tener mercados en lo que se pudiera comercializar de forma viable.

    Sin embargo, el café Robusta, muy utilizado para preparar café instantáneo, siempre estuvo en alta demanda.

    Además, este café es más barato y fácil de producir, especialmente porque resiste mucho más el fuerte calor de la India, así como las plagas.

    Por lo tanto, la industria de café hindú decidió apostar por el café robusta.

    Particularidades del cultivo

    El cultivo de café en la India generalmente se hace bajo la sombra de árboles de mayor envergadura que el cafeto.

    Esto se hace para que los cafetos estén protegidos del inclemente calor típico de India.

    Además, las plantaciones de café se intercalan con otros cultivos, como:

    • Plátano.
    • Pimienta,
    • Cardamomo,
    • Vainilla,
    • Naranja.

    Lo anterior hace que se diga que el café de la India es el mejor café cultivado a la sombra en el mundo.

    Asimismo, la mayoría de las granjas de Arábica se encuentran entre los 700 y 1,200 m.s.n.m y, este hecho facilita que el café esté expuesto a condiciones de lluvia monzónica.

    Es por eso que, entre los conocedores, al café hindú se le llama “café monzónico”. Por su parte, hay que aclarar que el 70% de la producción del café hindú se compone de café Robusta y solo el 30% restante es café Arábica.

    Café hindú

    El café se expone al monzón

    Debido a las condiciones climáticas típicas del sur de la India, es común que haya una época de monzones o tormentas por la zona.

    Esto es un fenómeno bien conocido por los caficultores, quienes aprovechan estas condiciones y las utilizan para su beneficio.

    De esta forma, los cafeteros colocan los granos de café en grandes silos de techo abierto o en almacenes abiertos durante la temporada de monzones.

    Y, de ese modo, el café queda expuesto a los vientos cargados de humedad.

    Así, los granos pueden continuar hasta por 3 años sumergidos en humedad, lo que resulta en un aumento de la dulzura del café.

    Posteriormente, los granos se secan al sol.

    Por esta razón, el café de la India tiene un sabor intenso con notas leñosas, así como una textura arcillosa, y, lo más importante: una reducción de la acidez.

    Por otro lado, cuando los granos han estado expuestos al clima monzónico, cambian de color de verde a un marrón claro amarillento.

    Finalmente, el mayor cuerpo, así como la menor acidez hacen que el café de monzón sea una muy buena opción para agregarle profundidad a las mezclas de espresso.

    Variantes del café hindú

    Debido al clima de la India y las técnicas de cultivo utilizadas en el país, el café hindú tiene más de 16 variantes que solo existen en su territorio; ahora veremos las más representativas.

    Kents

    Esta variante es una mutación de Typica, y fue plantada ampliamente por los productores hindúes desde la década de 1920.

    Asimismo, fue la primera variante autóctona de la India, y su nombre se debe a L. P. Kent, un plantador británico que seleccionó por primera vez la planta.

    Por muchos años, el grano de café Kents fue conocido por su gran calidad, y se cultivó ampliamente, ya que era muy apreciada por su alta resistencia al óxido.

    No obstante, después de los años 1940 su consumo decayó y, en la actualidad su cultivo está restringido a unas pocas regiones.

    S.795

    Este grano de café fue lanzado durante la década de 1940 y ha sido el más exitoso entre todos los cafés arábica de la India.

    Se desarrolló a partir del café Kents con el objetivo de que tuviera un mejor rendimiento en la plantación.

    Este café se destaca por su sabor intenso, su calidad superior y sobre todo por su resistencia a la roya (enfermedad causada por un hongo que ha devastado plantaciones enteras a lo largo de la historia).

    Y, es que, según los expertos, esta variedad produce una taza de café equilibrada con sutiles notas de sabor a Moca.

    Cauvery

    Este café es un híbrido de las variantes Caturra y Timor, por eso también se conoce como Catimor.

    Así, el café Cauvery posee el alto rendimiento y calidad de la Caturra, como la resistencia del Timor.

    Sln.9

    Esta variedad de café es un cruce entre Tafarikela y Timor, por lo que tiene todas las cualidades excepcionales de la Tafarikela y la resistencia característica de Timor.

    De hecho, esta variedad es una de las más reconocidas y premiadas del país. 

    S.274

    Esta variedad de café es la más utilizada en las principales regiones productoras de café Robusta.

    Además, es otro híbrido que se seleccionó a partir de diferentes variedades de Robusta de alto rendimiento provenientes de Sri Lanka.

    Y, es que, los cafetos que la producen son particularmente fuertes y adaptables al calor y la humedad de las principales zonas cafeteras del país.

    A su vez, el sabor de estos granos es descrito como audaz e intenso, con fuertes notas especiadas.

    CxR

    El café CxR es otra variante del Robusta que nació del cruce entre el Coffea congénitis y el café Robusta común.

    Así, los arbustos de esta variedad son más compactos que los cafetos convencionales.

    Por su parte, los granos de CxR son reconocidos por su inusual sabor, lo cual lo hace único en el mundo.

    La cultura del café en la India

    Algo que sorprende a la mayoría de las personas es el hecho de que, al contrario de la creencia popular, a los hindúes les encanta el café tanto como el té.

    De hecho, la forma más popular en que lo preparan es acompañado de leche y azúcar, aunque muchas personas acostumbran tomar esta bebida acompañada de toda clase de especias.

    Además, en la actualidad el café es disfrutado por personas de todas las edades y orígenes sociales del país.

    Así, el consumo de café crece cada año en el país asiático. Eso sí, en cada región, el café se toma de manera distinta, pues a algunos les gusta frío, otros lo prefieren negro, con leche o miel, etc.

    Pero, lo más importante para la mayoría de las personas es preparar el café en casa y a mano, ya que no son muchos los que tienen los medios para permitirse cafeteras o máquinas de espresso.

    Sin embargo, cada vez es más común ver la apertura de nuevas tiendas de café, especialmente en las grandes ciudades, pues las grandes marcas aprovechan el crecimiento de la clase media en el país.

    Esto hace que para algunas personas ir a un café sea una oportunidad para ostentar un poder adquisitivo alto, en vez de tener interés genuino por el café; una situación muy similar a lo que ocurre en China.

    No obstante, tanto los caficultores, como los verdaderos amantes del café están haciendo esfuerzos para que el consumo de cafés de especialidad aumente entre la población.

    No obstante, aún queda un largo camino por recorrer, si se quiere cambiar una tradición de siglos en la que lo que importa es beber un buen café casero.          

  • Guía completa sobre el Café de México

    Guía completa sobre el Café de México

    México es un país mundialmente conocido por su deliciosa comida, su pintoresca cultura y su distintiva música.

    Sin embargo, ¿Alguna vez has escuchado algo acerca del café mexicano? ¿No? 

    ¡Qué raro!, pues el país norteamericano ocupa el undécimo lugar en cuanto a producción mundial de café.

    Pero, no te preocupes, si no estás familiarizado con este café, en este artículo te contaremos todo lo que debes saber al respecto.

    La historia del café de México

    El café llegó a México a finales del siglo XVIII de mano de los españoles quienes trajeron las semillas desde las plantaciones en Cuba y la República Dominicana.

    Así, el café empezó a ser cultivado por agricultores locales, aunque la producción solo tuvo un alcance local.

    De hecho, solo hasta un siglo después, ya a finales del siglo XIX, la industria cafetera de México inició una producción seria y competitiva, ya que comenzó la exportación del café de forma regular.

    Por aquel entonces, las plantaciones de café se establecieron especialmente en las zonas fronterizas entre México y Guatemala, lo que ocasionó algunas disputas sobre la tierra entre los agricultores.

    Esto último resultó en que varios terratenientes europeos se hicieran con muchos de esos terrenos, pues vieron la oportunidad de hacerse con esos predios en disputa.

    De esta forma, los europeos decidieron invertir en estrategias de cultivo a largo plazo.

    Del siglo XX hasta nuestros días

    Ya en el siglo XX, las grandes plantaciones eran propiedad de los terratenientes europeos, junto con algunos mexicanos.

    Sin embargo, muchos pequeños agricultores también volcaron sus esfuerzos hacia el cultivo del café, ya que se dieron cuenta del gran potencial que este cultivo representaba en términos económicos.

    Así, por todas las grandes regiones cafeteras del país, se fue haciendo muy común que las personas decidieran cultivar café para satisfacer la demanda, tanto de comerciantes, como de tostadores en el extranjero.

    Por otra parte, los historiadores han resaltado un hecho interesante en la producción cafetera de México y, es que, usualmente, a los pequeños productores les fue mucho mejor que a las grandes plantaciones.

    Quizás porque los pequeños productores tenían expectativas más realistas respecto a los precios de sus cosechas y al alcance comercial que podían tener.

    En contraste, parece ser que los grandes productores invertían demasiados recursos en aras de tener grandes cosechas que muchas veces no se vendían como se había planeado; lo que conllevó a grandes pérdidas en el sector.

    En la actualidad, el mercado de café mexicano ha crecido significativamente a lo largo de los años.

    De esta forma, México se encuentra entre los mayores cultivadores de granos orgánicos del mundo.

    De hecho, para el año 2000, la nación norteamericana era responsable del 60% del café orgánico del planeta.

    Características del café mexicano

    Si bien, cada estado tiene un café de características particulares, puede decirse que en términos generales el café mexicano tiene: un sabor suave, cuerpo ligero y una baja acidez.

    Asimismo, cerca del 100% de la producción se basa en café arábica.

    Pero, lo que a menudo hace destacar al café de este país es su particular sabor a nuez.

    Así, los expertos catadores describen al café de México como una bebida con un ligero toque ácido, un cuerpo delicado y una textura algo seca, pero muy agradable, similar a la de un buen vino blanco.

    De igual forma, el café mexicano tiene una amplia variedad de sabores y matices, lo que resulta en un café ideal para elaborar diferentes tipos de mezclas.

    Los 4 estados productores de café en México

    Las condiciones topográficas y climáticas de México hacen que ciertas zonas de ese país sean ideales para el cultivo de café

    De esta forma, prácticamente todo el café proveniente de México se produce en 4 estados del sur del país. Ahora vamos a verlas.

    Estado de Chiapas

    Ubicado en el extremo sur del país, justo en la frontera con Guatemala, el estado de Chiapas es la mayor zona cafetera de México, pues representa aproximadamente el 40% del total productivo del país.

    Esto se debe a que el clima cálido y tropical característico del estado posee condiciones ideales para la producción cafetera.

    Y, es que, el suelo volcánico típico de Chiapas es muy fértil, pues está lleno de nutrientes, lo que ayuda a que los cafetos florezcan de manera óptima.

    Por lo anterior, no sorprende que el café de Chiapas sea de muy buena calidad. De hecho, mucho del café de especialidad mexicano proviene de este estado.

    Por su parte, el mejor café de la región se cultiva entre los 1,200 y los 1,800 m.s.n.m.

    Asimismo, la mayor parte de la producción se encuentra en manos de pequeños agricultores que empiezan la cosecha en octubre y terminan en marzo.

    Sin embargo, en los últimos años, los caficultores han tenido que enfrentarse a una epidemia de la roya del café, una enfermedad fúngica (causada por un hongo) que ha mermado la producción regional.

    El sabor del café

    En general, puede decirse que el café de Chiapas tiene bastante cuerpo y se distingue por sus notas a:

    • Chocolate amargo.
    • Nueces.
    • Limón.

    Estado de Veracruz

    El estado de Veracruz se ubica al lado del Golfo de México y, es la zona responsable por el 29% de la producción cafetera del país.

    De hecho, el café llegó por primera vez a México por este estado, en el siglo XVIII.

    Por otra parte, Veracruz es el estado cafetero que cuenta con el mayor desarrollo tecnológico en el país, por lo que las técnicas de cultivo y cosecha permiten la producción de variedades de café más resistentes a las enfermedades.

    Zonas de cultivo de café veracruzano

    En primer lugar, se encuentran las tierras bajas (cercanas al mar), en donde se cultiva la mayor parte del café de la región.

    No obstante, según los expertos, los cultivos provenientes de estas tierras no son los de mejor calidad.

    En contraste, las zonas montañosas con alturas entre los 1,200 y 1,800 m.s.n.m son la cuna del café de exportación veracruzano.

    El sabor del café

    El café veracruzano es bastante dulce, aunque también la acidez es mayor si se compara con el café proveniente de Chiapas.

    Por eso es común que la bebida de un regusto agridulce.

    De igual forma, el café de Veracruz es conocido por sus notas de:

    • Avellanas tostadas.
    • Chocolate.
    • Frutos rojos.
    • Caramelo.
    • Panela.

    Estado de Oaxaca

    El estado de Oaxaca limita al este con Veracruz, al sur con Chiapas, al occidente con el Océano Pacífico y finalmente, al norte con el estado de Puebla.

    Y, si bien, su posición le brinda condiciones climáticas y topográficas de privilegio, lo cierto es que este estado es el de menor desarrollo industrial y tecnológico entre las regiones cafeteras de México.

    Sin embargo, el café oaxaqueño tiene un sabor tan particular que siempre está en alta demanda. Al fin y al cabo, el estado produce alrededor del 11% de la producción nacional.

    A su vez, el cultivo del café en Oaxaca se da entre los 900 y 1,650 m.s.n.m.

    La resistencia al cambio de Oaxaca

    Una característica común entre los caficultores oaxaqueños es el desinterés por modernizar el sistema productivo del café.

    Así, la gran mayoría de los agricultores prefieren cultivar su café con técnicas tradicionales, por lo que no es inusual que el café se produzca en granjas de casi 100 años de antigüedad.

    Por eso, en este estado el café se cultiva como se hacía en los años 1930 o 1940.

    Además, la mayoría de la producción se basa en variedades autóctonas de la zona, como es el caso del café Typica, especialmente cultivado por agricultores indígenas.

    El sabor del café

    El café oaxaqueño se distingue por sus sabores complejos con abundantes notas florales.

    Así, los tonos dulces y los matices de caramelo son comunes, sin mencionar los toques frutales, especialmente cítricos y las texturas más cremosas, en comparación con el café de otros estados.

    Por su parte, a menudo los cafés del estado aportan un regusto muy similar al chocolate y las almendras.

    Estado de Puebla

    El estado de Puebla se encuentra localizado justo al oriente de la ciudad de México y es uno de los más grandes del país.

    Además, al igual que Oaxaca, el estado de Puebla representa el 11% de la producción de café mexicano.

    El sabor del café

    El café poblano se caracteriza por su textura cremosa y su suave sabor, acompañado de notas a nueces y caramelo.

    Nota: el 10% restante de la producción del café mexicano, proviene de los otros estados del país.

    ¿Cómo se cultiva el café de México?

    La metodología de cultivo del café en México se denomina “procesamiento húmedo” y consiste en remover el grano de la fruta de café cosechada.

    Así, el “procesamiento húmedo” se basa en enjuagar y triturar las frutas de café hasta que el grano se separe.

    De esta forma, se puede obtener el grano más fácilmente, para que posteriormente sea tostado y consumido.

    Entonces, el “procesamiento húmedo” permite obtener un sabor más puro, delicado y con notas frutales sobre el producto final.

    Además, este método se utiliza sobre todo en las regiones en donde el café tiene una acidez mayor.

    Otros métodos de cultivo

    Sin embargo, en México también se usan métodos más tradicionales de cultivo, como es el caso del “procesamiento en seco” en donde se aprovecha el calor de las zonas áridas y secas del país para secar el producto después de cosechado.

    Por su parte, hay que mencionar que a diferencia de las grandes plantaciones industriales en donde el café se cultiva al sol, el café mexicano que proviene de pequeños productores se cultiva a la sombra.

    Esto porque ese es el método ancestral que defienden los nativos de la zona que, además, aseguran, es más natural y ecológico, lo que permite obtener un mejor café.

    Y, es que, cuando el café se cultiva a la sombra, los mismos cafetos también les ofrecen protección a plantas más pequeñas, lo que sustenta el equilibrio ambiental de las zonas de cultivo, pues más vida silvestre puede habitar allí.

    Por lo tanto, se requieren menos pesticidas, fertilizantes y / o infraestructura agrícola comercial.

    Finalmente, como en algunas zonas cafeteras tampoco hay avance tecnológico, los suelos han permanecido prácticamente intactos, por lo que el café puede adoptar sabores más complejos.

    La industria cafetera de México

    El comercio de café en México desempeñó un papel fundamental en el desarrollo económico del país durante casi todo el siglo XX.

    Esto porque el cultivo y la exportación de café proporcionaron acceso a divisas extranjeras, lo que permitió que los pequeños agricultores salieran de la pobreza extrema.

    Entonces, el relativo bajo costo de producción y la alta calidad del producto hicieron que los granos mexicanos fueran atractivos para los tostadores extranjeros.

    Por esa razón, se creó INMECAFE, un instituto financiado por el estado mexicano cuya finalidad era brindar apoyo técnico y logístico a los caficultores, al mismo tiempo que regulaba el mercado para mantener los precios altos y estables.

    Así, por muchos años esta institución logró su objetivo a través de la creación de acuerdos internacionales entre los principales productores de café.

    Por lo tanto, estas medidas permitieron asegurar que el mercado fuera rentable tanto para los productores, como para los compradores.

    Pero, no hay mal que por bien no venga

    Sin embargo, en 1989 INMECAFE colapsó, lo que conllevó al fin de la cooperación internacional de precios.

    Ese fenómeno permitió la entrada de granos de bajo costo y a menudo de mala calidad, sobre todo para satisfacer la demanda interna.

    El caso es que la caída de los acuerdos internacionales tuvo un efecto devastador en los caficultores mexicanos, ya que el precio bajo del café dificultó obtener ganancias.

    De hecho, algunos productores operaron con pérdidas.

    Causas del colapso de la industria

    La abundancia de café de la variante arábica también representó un gran problema para la industria cafetera de México.

    Pues, si bien los granos de arábica son considerados de mejor calidad cuando se comparan con los granos de la variante robusta, también son más costosos de producir.

    Además, los granos de arábica son más susceptibles a enfermedades como la roya.

    Esta última ha sido una plaga que se ha establecido en los cultivos de café mexicano desde la década de 1980 y por la cual la producción ha visto un importante descenso.

    Por lo anterior, la inestabilidad en la producción ha sido la gran constante en los cultivos de café de México.

    Así, muchos caficultores han preferido cultivar otros productos, como la caña de azúcar o sencillamente han reducido sus costos de producción, lo que afecta a la calidad del café.

    Los años 2000 y la recuperación de la industria

    Tras una época especialmente difícil para la industria cafetera, a principios de los años 2000 se generó una iniciativa que logró impulsar de nuevo al café mexicano.

    Y, esta iniciativa se basó en la creación de cooperativas productoras con los caficultores del país.

    De esta manera, los agricultores de todos los alcances, (pequeño, mediano y grande) pudieron aprovechar varios mercados emergentes, lo que inyectó el tan necesitado capital al sector.

    Además, las cooperativas de café fueron certificadas para el comercio justo y directo, lo cual permitió que hasta los productores de las áreas más remotas y vulnerables pudieran vender su café.

    Por su parte, los agricultores pudieron aprovechar las alzas mundiales en el precio del café para persuadir al gobierno para que invirtiera en la industria.

    Al mismo tiempo, el consumo interno de la bebida también empezó a tener un crecimiento lento pero constante.

    Además, el interés y la demanda por el café de especialidad por parte de los mexicanos (especialmente en las grandes ciudades) han motivado la creación de tiendas especializadas que se dedican al tueste y la comercialización al por menor. 

    Por otra parte, si quieres conocer cuál es el consumo de café en Latinoamérica, puedes consultar el artículo: ¿Por qué Latinoamérica no es la región que más café consume en el mundo?  Tendencias en la producción cafetera mexicana

    A pesar del grave impacto que ha causado la roya del café, las políticas gubernamentales han ayudado al  avance de la plaga se haya controlado, al menos en ciertas áreas del país.

    Por otra parte, los agricultores llevan más de una década cultivando café robusta y en la actualidad esta variante representa entre un 3 y 4% de la producción total de café.

    De esta forma, los caficultores pueden empezar a suplir la creciente demanda de esta variedad, al mismo tiempo que diversifican su cosecha.

    |Asimismo, los cafeteros recurren cada vez más al cultivo de variedades de café resistentes a plagas.

    El tueste y formas de preparación del café mexicano

    El auténtico café de México, se distingue de los demás por:

    El café mexicano

    En resumen

    El café de México es una joya para aquellos que son amantes de un buen café de especialidad.

    Sin embargo, su suave sabor, las múltiples notas frutales que posee y su textura cremosa hacen que pueda gustarle a cualquier paladar.

    Por eso, es seguro que encuentres alguna variedad que se adecúe a tus gustos. Entonces, anímate a probar este delicioso e infravalorado café. 

  • Un Cafecito: La historia detrás del Café de Cuba

    Un Cafecito: La historia detrás del Café de Cuba

    Cuba es un país lleno de historia y tradición, de hecho, beber café es una de esas tradiciones que han acompañado a los cubanos por muchos años.

    Y, es que, quién ha probado el café al estilo cubano sabe que en ese país esta bebida tiene un sabor muy característico que vale la pena probar.

    Por eso, si te interesa saber cómo los cubanos toman su café, este blog es perfecto para ti. 

    El “cafecito” cubano

    Al café cubano se le llama coloquialmente “cafecito” por el tamaño de las tazas en que se sirve, pues son bastante pequeñas.

    Por otra parte, el café de Cuba tiene un sabor más fuerte y amargo debido a que los granos de café son molidos con garbanzos tostados. Esto se hace para poder rendir el poco suministro disponible.

    Por lo anterior, lo normal es que la gente beba café con algún endulzante, usualmente azúcar.

    Además, la espuma, que es azúcar batida con una pequeña cantidad de café se utiliza para formar una capa gruesa y espumosa que está destinada a imitar la crema presente en el café espresso.

    Por su parte, las pequeñas tacitas utilizadas para servir el café, también sirven para racionarlo.

    Y, esto se debe a la escasez de café que existe en la isla, así como las limitadas raciones con las que los cubanos han tenido que lidiar desde que el gobierno nacionalizó el suministro de alimentación de la nación en 1962.

    Entonces, a partir de ese año, a cada habitante de la isla se le han asignado únicamente 4 onzas (113 g) de café al mes.

    De esta forma, se requiere de tazas pequeñas para garantizar que el café dure por más tiempo.

    El cultivo de café empezó en el siglo XVIII

    El café fue introducido por primera vez en Cuba a mediados del siglo XVIII.

    Posteriormente, los colonos franceses que llegaron a Cuba después de la Revolución Haitiana trajeron consigo técnicas de producción de café más sofisticadas que, aún hoy perduran en las cafeterías de la isla.

    Los siglos XIX y XX

    Durante casi 150 años Cuba fue uno de los mayores exportadores de café en América y, en su apogeo productivo la industria cafetera cubana exportó más café a España que a cualquier otro país.

    Por su parte, los granos de arábica y robusta cultivados en los campos de café de la nación eran una parte vital de la economía cubana y un símbolo de orgullo nacional.

    Entonces, como solía ocurrir en otros países, las tiendas de café se fueron convirtiendo en el epicentro cultural de la nación.

    Así, la tradición de beber café en las tiendas ha tenido un gran arraigo en los cubanos; aunque, el café elaborado en casa también es muy apreciado.

    La importancia de las tiendas de café en Cuba

    Las cafeterías, también conocidas como “ventanitas” en Cuba, reflejan la historia que se desarrolló después de la Revolución Cubana.

    Y es que, la cultura del café de La Habana tuvo su mejor época antes de la revolución de 1959.

    Pues, por aquel entonces, más de un centenar de cafés florecieron en las calles de la capital del país.

    Sin embargo, se dice que el declive de las tiendas de café empezó justo después de que estallara la revolución.

    Además, el embargo comercial impuesto por los Estados Unidos en 1962 tampoco ayudó a la ya difícil situación de la industria cafetera cubana.

    Los años 90 y la caída de la Unión Soviética

    Si bien, la industria del café no pasaba por un buen momento, el apoyo de la Unión Soviética les permitía a los cubanos disfrutar de un suministro más o menos estable de café.

    Sin embargo, la disolución del país soviético en 1991 supuso otro gran revés, ya que Cuba dependía de las exportaciones que comerciaba a otras naciones comunistas, lo cual hacía que tuviera pocos puntos de venta para sus productos.

    De esta forma, los años que siguieron al colapso de la URSS estuvieron marcados por grandes dificultades económicas y sociales para los cubanos.

    La Gran Recesión

    Desde principios de la década de 1990, hasta mediados de los años 2010, el café todavía estaba disponible, pero en muy pocas cantidades.

    Por lo que la escasez era la situación normal.

    De hecho, en su punto más bajo en 2007, Cuba produjo sólo 7.000 sacos de café, una cifra muy lejana de los 440.000 sacos que alguna vez exportó.

    La industria de café cubano en nuestros días

    Con apoyo del gobierno local, la producción de café cubano ha aumentado hasta una cifra que ronda los 120.000 sacos en la actualidad.

    Y, a pesar de que el crecimiento ha sido lento, lo cierto es que la producción ha mejorado bastante, tanto que las cafeterías han comenzado a resurgir.

    Si te interesa saber más sobre la industria del café Latinoamericano, por qué no le echas un vistazo al artículo: ¿Por qué Latinoamérica no es la región que más café consume en el mundo?

    Además, alguna vez te has preguntado ¿Cuál es la bebida preferida en América?

    Preparación del café cubano

    Debido a su forma de procesamiento, existen varias particularidades respecto a la preparación del café cubano.

    Pues, aunque este café es en esencia un espresso, no se usa la típica máquina de espresso para elaborarlo, sino que se utiliza una alternativa diferente.

    Por eso, a continuación, veremos cuál es esa alternativa, qué tipo de variantes tiene el café cubano y por último veremos cómo preparar un auténtico cafecito.

    La olla moka es la principal herramienta para preparar un buen “cafecito”

    El café cubano se prepara tradicionalmente en una olla moka o cafetera italiana.

    Así, esta máquina es un utensilio sencillo y eficiente que elabora el café empujando el agua hacia su parte superior a través de los posos con ayuda de la presión del vapor.

    De igual forma, lo usual es que el café cubano cuente con una molienda, por lo que su sabor es fuerte.

    Diferentes presentaciones del café cubano

    Básicamente el café cubano es un espresso dulce, por lo que las variantes de este café siempre tendrán al espresso cómo base.

    Café “colada cubana”

    Una “colada” es un café espresso servido en una tasa de 4 onzas que viene acompañado de mucha espuma (café batido con azúcar).

    Entonces, si bien, el espresso puede tener un sabor fuerte, la cantidad de espuma que lo acompaña hace que el amargor se diluya.

    “Cortadito” cubano

    El “cortadito” se compone de un trago de espresso cubano que no lleva azúcar, pero en su lugar tiene leche al vapor.

    Así, el “cortadito” es una versión más pequeña de un latte sin azúcar.

    Café con leche

    El café con leche al estilo cubano es muy similar al “cortadito”, pero en vez de llevar leche al vapor se adiciona leche entera caliente.

    Esta receta tampoco lleva azúcar. 

    Cómo preparar un buen cafecito cubano

    Vas a necesitar

    Lo que necesitas para preparar un café cubano

    Lo primero que debemos hacer es preparar un espresso. Sin embargo, si no tienes una cafetera italiana, una máquina de espresso o la preparación manual también funcionarán.

    Preparación de la crema o espuma de azúcar

    1. Toma 1 taza de azúcar blanca y agrégale las primeras gotas de espresso de la máquina o alrededor de 1 a 2 cucharaditas del café recién hecho.

    2. Después, deja que la máquina de café espresso continúe preparando mientras hace la espuma de azúcar.

    3. Luego, revuelve el azúcar y el café vigorosamente hasta que la mezcla se convierta en una espuma de azúcar pálida y espesa.

    4. Así, si no has hecho esto antes, tendrás que ir ensayando la cantidad adecuada de café que agregas, pues lo importante es que la espuma de azúcar esté espesa, pero goteante.

    5. Finalmente, combina el espresso preparado con la espuma de azúcar y revuélvelos lentamente hasta que se combinen.

    ¡Listo!  solo queda que sirvas en pequeñas tazas (como las del espresso) y disfrutes del café al estilo cubano.

    ¿Qué tipo de azúcar utilizar?

    Tradicionalmente, los cubanos utilizan, tanto la azúcar blanca, como la morena.

    No obstante, debes tener en cuenta que como el azúcar morena tiene melaza, puede dar un sabor extradulce y algo quemado.

    Además, la espuma del azúcar morena es más espesa, pero por lo demás, puedes utilizar la que más te guste.

    Entonces, ¿se te antoja probar esta delicia típica de Cuba?

  • ¿Puede el Café Mejorar la Memoria?

    ¿Puede el Café Mejorar la Memoria?

    A parte de ser una deliciosa bebida, el café tiene múltiples efectos positivos sobre la salud si se consume con moderación.

    De hecho, el consumo de esta bebida, especialmente a partir de la mediana edad (55 años) se ha asociado con una menor incidencia en la aparición de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer.

    Pero, ¿Realmente el consumo de café puede mejorar nuestra memoria?

    Si deseas saberlo, quédate y te lo contamos.

    ¿Qué es la cafeína y cómo actúa en nuestro cerebro?

    En términos generales, la cafeína es un alcaloide que produce un efecto estimulante en el sistema nervioso central.

    De esta forma, la cafeína bloquea los receptores de una sustancia llamada adenosina que se encuentra en nuestro cerebro y se encarga de proporcionarnos una sensación de sueño y relajación.

    Entonces, a medida que los niveles de cafeína se incrementan en sangre y llegan al cerebro, nos sentiremos más despiertos y con más energía, ya que la adenosina reduce su acción.

    Es por eso que después de tomar una taza de café te sientes listo para realizar tus tareas diarias, pero, ¿Y qué hay acerca de la memoria?

    La cafeína y la memoria ¿Qué dice la evidencia científica?

    Es difícil saber si el consumo de café mejora la memoria de quienes lo consumimos o si más bien, mejora nuestra concentración.

    Sin embargo, los hallazgos de un estudio realizado por la universidad Johns Hopkins podrían ser la clave para entender la incidencia del consumo de café en nuestro cerebro.

    Así, en este estudio se evaluó a 160 participantes masculinos y femeninos a quienes se les mostró una serie de imágenes.

    Posteriormente, los participantes fueron divididos en 2 grupos.

    Entonces, al cabo de 5 minutos después de haber visto las imágenes, al primer grupo se le dio una pastilla de cafeína de 200 mg, mientras que al segundo grupo se le dio un placebo.

    24 horas después, los participantes que habían recibido la pastilla de cafeína fueron capaces de recordar un mayor número de imágenes, en comparación con quienes habían recibido el placebo.

    Resultados y conclusiones del estudio

    Una vez que se compararon los resultados de ambos grupos, los investigadores concluyeron que el factor diferencial en el desempeño de los participantes fue el consumo de cafeína.

    Por lo que sugirieron que, al parecer, la cafeína podría tener un efecto beneficioso en la memoria a corto plazo.

    Sin embargo, no encontraron ningún indicio de que la cafeína tuviera algún efecto sobre la concentración.

    No obstante, en el artículo ¿Puede el Café mejorar la Concentración? Explicamos más detalladamente el papel de la cafeína en ese importante proceso cerebral.

    Otros hallazgos

    A parte de esa investigación, existen varios precedentes que parecieran confirmar la hipótesis de que el consumo de cafeína podría tener alguna injerencia en las funciones cerebrales.  

    La cafeína y la memoria espacial

    De esta forma, otra investigación comparó a un grupo de personas que consumían café de manera regular, con otras que no lo hacían.

    De esta forma, los investigadores concluyeron que cuando los participantes de ambos grupos consumieron cafeína, su capacidad para retener información relacionada con mapas mejoró.

    Sin embargo, hubo un hallazgo interesante y es que, quienes consumían cafeína habitualmente, tuvieron un desempeño más bajo en comparación con aquellas personas que no bebían café en absoluto.

    Esto contradice hasta cierto punto los hallazgos del primer estudio.

    ¿Consume cafeína, pero con azúcar?

    Por otra parte, un estudio midió los efectos que tiene la combinación de la cafeína y la glucosa (azúcar).

    Así, los participantes se distribuyeron en 3 grupos más pequeños:

    • Al primer subgrupo se le suministró una dosis de cafeína acompañada de glucosa.
    • Al segundo subgrupo se le dio una dosis de cafeína.
    • Y, el tercer subgrupo recibió solo glucosa o un placebo.

    De esta forma, se evidenció que, el tiempo de reacción, la memoria verbal y la atención de los participantes que habían ingerido la mezcla de cafeína y glucosa mejoraron, en comparación con aquellos que recibieron solo cafeína, solo glucosa o un placebo.

    La cafeína y sus efectos en las personas de la tercera edad

    Por otra parte, en 2017 se desarrolló un estudio en donde participaron más de 676 hombres mayores de 65 años, a los que se les realizó un seguimiento en su consumo de cafeína por más de una década.

    La idea era ver si el café los protegía del deterioro cognitivo y, al parecer así fue.

    Pues los investigadores encontraron que aquellos hombres que bebían café tenían menores índices de deterioro cognitivo que los que no lo hacían.

    Además, el hallazgo más importante fue que el número de tazas de café consumidas en el día también tenía un efecto en la protección cerebral.

    Esto porque se observó que los participantes que consumían 3 tazas de café al día, eran los que tenían los mejores resultados en las pruebas de memoria.

    Sin embargo, aquellos hombres que admitieron beber un menor número de tazas o, uno mayor, no tuvieron tan buenos resultados.

    Evidencia contradictoria

    En contraste, existen otras investigaciones que ponen en duda los beneficios de la cafeína en nuestra memoria.

    De hecho, un estudio publicado por el Journal of Alzheimer’s Disease, revisó varias investigaciones sobre los posibles efectos de la cafeína y su relación con las habilidades de pensamiento y memoria.

    Y, de esta forma, se concluyó que, si la cafeína pudiera tener algún efecto sobre las funciones cerebrales, solo tendrían un leve impacto sobre nuestro estado de ánimo y concentración, pero no sobre nuestra memoria.

    Por otra parte, si quieres saber más sobre los efectos del café en el sistema nervioso, puede que te interese el artículo respecto a si ¿Puede el Café ayudar con la depresión?

    ¿Cómo puede la cafeína proteger al cerebro?

    Como mencionamos anteriormente, la cafeína es el principal componente del café.

    Así, uno de los efectos que genera la cafeína en nuestro cerebro es que aumenta la producción de la serotonina y la acetilcolina.

    De esta forma, estas 2 sustancias estimulan positivamente al cerebro, puesto que ayudan a estabilizar la barrera hematoencefálica, que es la defensa inmunitaria del órgano.

    Entonces, al parecer, este fenómeno de protección inmunológica resulta en un mejor funcionamiento cerebral.

    Por otra parte, los polifenoles, que son micronutrientes presentes en el café, pueden prevenir el daño tisular causado por la acumulación de los radicales libres (sustancias de desecho metabólico).

    Asimismo, se cree que los polifenoles podrían evitar el bloqueo de los vasos sanguíneos cerebrales.

    Por su parte, la trigonelina, otra sustancia presente en el café, también genera efectos antioxidantes, al interior de los vasos sanguíneos, lo que puede contribuir a la protección vascular del cerebro, evitando la aparición de la demencia de origen vascular.

    No todas las fuentes de cafeína producen los mismos efectos

    Otro estudio se llevó a cabo con la participación de mujeres mayores de 65 años que tenían antecedentes de enfermedad cardiovascular.

    Por lo tanto, presentaban un mayor riesgo de desarrollar demencia vascular, lo que podría producir un deterioro cognitivo.

    Así, los investigadores realizaron evaluaciones cognitivas periódicas en las participantes, así como mediciones del consumo de café de cada una de las mujeres durante 5 años.

    Entonces, cuando se obtuvieron los resultados, los investigadores observaron lo siguiente:

    Aquellas mujeres que tenían un consumo alto de cafeína proveniente de café y no de bebidas gaseosas, energizantes o tabletas, tuvieron mejores resultados en las pruebas cognitivas que aquellas que reportaron un menor consumo del alcaloide.

    Por lo que se pudo concluir que, el café puro sin ningún tipo de aditivo podría ser la mejor fuente de cafeína para lograr efectos positivos en el cerebro.

    La cafeína de las bebidas energéticas

    Asimismo, otra investigación se realizó con el objetivo de determinar si las bebidas energéticas, que contienen altos niveles de cafeína, mejoran el funcionamiento cognitivo.

    Para el desarrollo de este estudio, los investigadores dividieron a los participantes, jóvenes entre los 15 y los 18 años en 3 grupos:

    • Al primer grupo (grupo control) se le dio a beber agua.
    • Al segundo grupo (grupo placebo) se le dio limonada sin azúcar.
    • Y, al tercer grupo (grupo experimental) se le dio una bebida energética.

    Posteriormente, los participantes realizaron pruebas escritas con el fin de establecer si funciones mentales, como:

    • La Atención.
    • La Concentración.
    • La capacidad de aprendizaje.
    • La memoria.
    • El razonamiento verbal y numérico.
    • La aptitud numérica.
    • Y, el vocabulario,

    habían mejorado tras la ingesta de alguna de las bebidas.

    Resultados

    Como era de esperarse, no se encontraron diferencias significativas que pudieran atribuirse únicamente al efecto de la bebida energética.

    Conclusión

    Las bebidas energizantes no son una buena fuente de cafeína, pues, aunque pueden contener una mayor cantidad del alcaloide, también contienen una proporción muy elevada de azúcar.

    Por eso, no se recomienda su consumo; mucho menos si se quiere tener algún beneficio sobre la función cerebral.

    ¿Qué relación hay entre la cafeína y la memoria?

    La relación directa entre el consumo de cafeína y sus posibles efectos en el cerebro es un asunto en el que todavía no hay un consenso en la comunidad científica.

    Y es que, si bien, existen muchos estudios clínicos sobre los efectos de la cafeína, lo cierto es que todavía no entendemos de manera concluyente cómo esta sustancia aumenta las funciones cerebrales, especialmente la memoria.

    La teoría de la cafeína y adenosina 

    No obstante, algo en lo que varios científicos sí parecen estar de acuerdo, es la idea de que la cafeína puede bloquear la acción de una molécula llamada adenosina que se encuentra en nuestro cerebro.

    Así, la adenosina se encarga de proporcionar una sensación de quietud y descanso que nos permite conciliar el sueño.

    Además, la adenosina parece tener un efecto antagonista (es decir, que bloquea) sobre la noradrenalina, una hormona que mejora el funcionamiento de la memoria.

    Por lo tanto, podría decirse que, según esta teoría, la cafeína mantendría los niveles de noradrenalina en niveles óptimos para el buen funcionamiento de la memoria.

    Sin embargo, es necesario realizar más investigaciones para comprender mejor los mecanismos por los cuales la cafeína afecta la memoria a corto y largo plazo.

    ¿Cuánta cafeína deberías consumir al día?

    Según datos de la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA), la recomendación es que los adultos sanos limiten su consumo diario de cafeína a 400 mg por día.

    Por lo tanto, ten en mente que, 1 taza promedio de café contiene entre 80 y 90 mg de cafeína aproximadamente, por lo que no deberías consumir más de 4 tazas de café al día.

    No obstante, es necesario aclarar que no todas las personas tienen la misma sensibilidad o resistencia a los efectos de la cafeína.

    Por lo que lo mejor que puedes hacer es, consultar con tu médico la dosis segura de cafeína para ti.

    Ten cuidado de no excederte con la cafeína

    consecuencias del exceso de cafeína

    Por otra parte, algunas investigaciones han relacionado el consumo de grandes cantidades de café sin filtrar, como el espresso  o el café turco, con el aumento de los niveles de colesterol.

    Aunque, aún no hay evidencia concluyente al respecto.

    Contenido relacionado: ¿La Cafeína afecta la Presión Arterial?  Y ¿Por qué el Café hace ir al Baño?

    Maximiza los efectos positivos del café con estas acciones

    A pesar de que existe evidencia de que el café, en efecto, puede ser beneficioso para nuestro organismo, no está de más tener hábitos saludables que potencien lo que esta bebida hace por nosotros.

    Por eso, sería excelente si sigues las siguientes recomendaciones.

    Vuelve a lo básico

    Cada vez hay más marcas de café, ya sean independientes o de grandes corporaciones que ofrecen miles de alternativas para beber nuestro café diario.

    Sin embargo, lo más saludable que puedes hacer, es preparar tú mismo la bebida.

    De esta forma, podrás escoger los ingredientes que desees, así como su calidad.

    Recuerda que la evidencia sobre los beneficios del café señala que, es el café negro tradicional el que se asocia con un mejor funcionamiento cerebral.

    Por lo tanto, entre más puro prepares tu café, es decir, sin azúcar ni aditivos, pues, mucho mejor.

    Así, vale la pena que revises la Guía Completa sobre los Beneficios Nutricionales del Café, para que conozcas todo lo que esta increíble bebida puede aportar a tu organismo.

    Duerme adecuadamente

    Son innumerables los estudios que señalan la importancia de mantener una buena higiene del sueño, es decir, acostarse y levantarse todos los días a la misma hora para establecer un patrón.

    De esa forma, el ciclo circadiano o del sueño se organiza de manera óptima.

    Además, es importante que determines qué tan sensible o resistente eres al café. Esto significa que tú debes estar atento a los efectos que te produce la bebida.

    Así, esa información es muy relevante porque si eres sensible a la cafeína, lo mejor es que evites consumir café cerca de la hora de dormir.

    Mantén activa tu mente

    Aprender un nuevo idioma, leer libros con regularidad y tocar un instrumento musical son actividades que mejorarán el funcionamiento cerebral.

    Incluso, estas actividades se han asociado con un retraso en la aparición de los síntomas de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer o el Parkinson, entre otras.

    En resumen

    Si revisas la evidencia científica respecto al café, encontrarás que los beneficios de consumir esta deliciosa bebida sobrepasan a los efectos negativos.

    Sin embargo, decir que el café por sí solo mejora tu memoria, es cuando menos, inexacto.

    Ya que, para ver algún beneficio en el funcionamiento del cerebro, es necesario combinar el consumo moderado de café con hábitos sanos de alimentación y sueño.

    Así que, ¡a leer y beber café!

  • La Molienda: El Secreto detrás de un Buen Café

    La Molienda: El Secreto detrás de un Buen Café

    Si sueles buscar recetas acerca de cómo preparar el mejor café, de seguro habrás notado que casi siempre se recomienda moler el café en casa.

    Pero, ¿A qué se debe esta recomendación?

    Pues, verás, existen distintos grosores de molienda o molido de café que influyen directamente en el sabor final de la bebida.

    Por eso, si quieres saber más sobre este importante paso en la elaboración de un buen café, continúa leyendo.

    ¿Qué es la molienda y por qué es importante?

    La molienda del café hace referencia al proceso mediante el cual se trituran los granos de café en grados variables, fino, medio, o grueso, con el fin de facilitar la extracción.

    Y es que, según el renombrado chef británico Gordon Ramsey, independientemente de cuál sea el método de preparación del café, lo más importante es la extracción de los posos.

    Esto porque según el experto, entre más fina sea la molienda de los granos, mayor será el área de superficie expuesta de los posos, lo que resultará en una extracción más rápida.

    Por esa razón, el café para máquinas de espresso tiene una molienda muy fina, pues el agua de la máquina pasa muy rápidamente a alta presión a través de los posos.

    Entonces, si el café tiene una molienda fina hay mayor probabilidad de que el agua impregne toda la superficie del café.

    En cambio, para la preparación en frío se recomienda utilizar una molienda gruesa, ya que permite que la extracción se asiente con el agua durante varias horas.

    ¿Por qué deberías moler el café tú mismo?

     En general, las personas compran café premolido por la practicidad que representa.

    Sin embargo, la razón principal por la cual se recomienda moler el café en casa es que los granos enteros tienen una vida útil más larga que el café molido.

    Así, los granos enteros tostados contienen dióxido de carbono (CO2), que evita la oxidación y el estancamiento; por lo que pueden mantenerse durante aproximadamente dos semanas a temperatura ambiente.

    No obstante, una vez que son molidos, una mayor parte de la superficie de los granos se expone al oxígeno, lo que resulta en una pérdida del sabor de los mismos.

    De esta forma, el café molido solo se mantiene fresco unos pocos días. Así que, si piensas comprar el café premolido, lo mejor es que lo adquieras en pequeñas cantidades.

    El tamaño de la molienda influye en el sabor del café

    En un principio, seleccionar el tamaño correcto de la molienda puede resultar algo complicado.

    Sin embargo, moler el café correctamente, hace una gran diferencia.

    Y es que, a medida que el café entra en contacto con el agua, salen diversos tipos de sabores en diferentes momentos.

    Así, en primer lugar, aparecen los sabores ácidos que luego les dan paso a los sabores amargos y, posteriormente, surgen las notas dulces.

    Por otra parte, la forma en que prepares tu café y, por lo tanto, el tiempo que el agua esté en contacto con los posos, determinarán el tamaño específico de molienda que necesitas.

    Molienda gruesa

    De esta forma, si deseas preparar café por inmersión con una prensa francesa, lo más indicado es que utilices una molienda gruesa, ya que el agua tendrá contacto con el café por alrededor de 4 minutos.

    Eso es un tiempo considerable, por lo que la extracción será lenta.

    Molienda fina

    En contraste, con el café para un espresso hay que tener en cuenta lo siguiente:

    Si pones un café espresso con una molienda demasiado fina, las partículas pequeñas se extraerán en exceso, lo que hará que la bebida final tenga un sabor demasiado amargo.

    Además, debes tener en mente que, si tu máquina de espresso es de aquellas en las que el agua está en contacto con el café durante un tiempo muy corto, (aproximadamente 30 segundos o menos), necesitará un café muy finamente molido para obtener un buen sabor.

    De lo contrario, si la molienda es demasiado gruesa, el agua se precipitará, causando que la extracción sea menor, por lo que el café tendrá un sabor predominantemente ácido que no será nada agradable.

    ¿Qué molino elegir?

    Ahora que sabes cual es la importancia del molido de café, vamos a revisar qué tipos de molinos existen, así como sus ventajas y desventajas.

    Molino de cuchillas

    El molinillo de cuchillas es el tipo más común y asequible que hay en el mercado.

    Así, este aparato funciona cortando los granos de café con una cuchilla, al estilo de un procesador de alimentos.

    El principal problema de este tipo de molino es que muele el café de manera desigual.

    Por eso, es muy probable que obtengas partículas grandes y pequeñas en la misma molienda; por lo que tendrás una taza de café inconsistente.

    Por lo tanto, ten presente que, con un molinillo de cuchilla, puede ser difícil obtener los mismos resultados todos los días.

    Además, la fricción de las cuchillas con el café crea calor, lo que puede dañar el sabor de los granos.

    Molinillo de muelas

    Este tipo de molinillo utiliza discos de metal llamados “muelas” que aprisionan a los granos de café y luego los trituran.

    Lo bueno de estos molinillos es que producen una consistencia más uniforme, ya que el espacio entre los discos determina el tamaño de las partículas salientes.

    Por su parte, existen varias versiones de este tipo de molinillo:

    • El molinillo manual, cuya forma se asemeja a la de un molino de pimienta de manivela.
    • El molinillo eléctrico de discos planos, muy común en el sector comercial y, su versión menos potente pensada para uso casero.

    Por su parte, entre los molinillos de muelas eléctricas hay 2 grandes clases; el molinillo de muelas cónicas y el de cabeza plana.

    Molinillo de muelas cónicas

    Este es el tipo de molinillo más popular en las tiendas de café, aunque, si tienes los medios, puede ser una excelente opción para un entorno casero.

    De esta forma, este utensilio funciona con un motor de bajas revoluciones que evita que la unidad se caliente.

    Asimismo, los discos cónicos muelen el café a la perfección.

    Otra ventaja importante de este tipo de molino es que permite un mayor control sobre las moliendas, ya sea desde una gruesa, hasta un café molido turco (la molienda más fina).

    No obstante, su principal problema radica en el precio, pues son más costosos, pero los resultados que arroja justifican la inversión.

    Molinillo de muelas de cabeza plana

    En general, este molino funciona de forma similar al molinillo cónico, pero su motor es más potente, por lo que se suele utilizar más en entornos industriales, por lo que su precio es más elevado.

    Molinos de café manuales

    Esta es la opción más económica si quieres asegurarte de moler tu café aun cuando no haya suministro de energía.

    En general, esta es una muy buena herramienta que permite obtener una molienda bastante precisa.

    Además, como no hay ningún motor, no existe el riesgo de que las cuchillas se recalienten y, así mismo lo haga el café.

    Sin embargo, el inconveniente de este tipo de molinillos es que se necesita mucho trabajo para moler una porción pequeña de café.

    Eso sí, si quieres hacer algo de ejercicio de miembros superiores, este molinillo es el indicado para ti, pues los granos de café son duros y resistentes. 

    Aclaración

    Si bien, no es necesario que adquieras un molinillo de uso industrial o profesional, sí debes pensar en diferentes variables para determinar cuál puede ser el molinillo que necesitas.

    Así, piensa en cuántas veces en el día preparas café.

    Pues, si eres alguien que solo elabora su café en las mañanas y el resto del día, o no bebes más o, lo compras ya preparado, realmente no es necesario que compres un molinillo de muelas.

    Quizás, por cuestiones de tiempo y practicidad, sea conveniente que adquieras un molinillo de cuchillas, pues es económico y rápido.

    Sin embargo, si eres un verdadero apasionado por el café y lo preparas varias veces, puede ser que el molinillo de muelas cónicas sea lo tuyo.

    Por otra parte, hay quienes prefieren moler su café a mano, ya que afirman que el método manual es el más eficaz, (aunque no es eficiente).

    Por lo tanto, basándote en lo anterior, ¿Cuál crees que sea el molinillo indicado para ti?

    Tipos de molienda

    La molienda es el tamaño deseado al que se muele el café, ya sea gruesa, como granos de arena, hasta un franco polvo de café.

    A continuación, describiremos los tipos de molienda que hay, para que los tengas presentes al momento de elaborar tu café.

    Molienda gruesa

    Esta es la molienda en donde los granos tienen el mayor tamaño.

    Para que te hagas una idea del tamaño de los granos, piensa en migas de pan.

    Entonces, esta molienda es la más indicada cuando se desea que el café tenga una extracción lenta, es decir, cuando se prepara café y se deja que el agua tenga un contacto más prolongado con los posos.

    Molienda media

    El tamaño de esta molienda es similar al de los gránulos de azúcar. Este tipo de molienda es más utilizado en el café premolido.

    Además, la molienda media es ideal para preparar café en sistemas de goteo, ya que el agua debe estar en contacto unos pocos segundos.

    Molienda fina

    Esta es la molienda clásica del espresso, pues es perfecta para las máquinas, aunque también se puede usar en:

    • Cafeteras eléctricas.
    • Cafeteras de goteo.
    • Preparación de café filtrado.

    Por el contrario, no se recomienda utilizar la molienda fina cuando se va a preparar café por inmersión, puesto que los posos dejarán mucho sedimento en el vaso.

    Molienda extrafina

    Esta molienda se caracteriza porque el café queda hecho polvo (literalmente). De hecho, la textura es prácticamente la misma que la de la harina de trigo.

    A esta molienda también se le conoce como molienda turca porque es la que se utiliza para elaborar el café turco, que se deja cocinar y luego se hierve durante unos minutos para extraer todo el sabor.

    Para que no se te olvide

    En la siguiente gráfica te mostramos un pequeño resumen sobre cuáles son las moliendas del café y cómo debes emplearlas según el tipo de preparación que deseas elaborar. 

    La molienda del café

    Evita estos errores y podrás moler café como un profesional

    En sí mismo, el proceso de moler no es complicado, especialmente si ya cuentas con un molinillo eléctrico.

    Sin embargo, existen varios factores a considerar si quieres sacar el mayor provecho de tu café molido.

    Escoge granos de calidad

    Cuando los granos de café se han tostado en exceso, adquieren una coloración oscura y brillante.

    De esta forma, los granos producen una bebida con un sabor fuerte y amargo.

    Por otro lado, los tostados medianos ofrecen un sabor suave y los granos son de color claro.

    Por lo tanto, si no cuentas con un café de buena calidad, la molienda no cambiará el mal sabor de la bebida.

    No muelas el café demasiado pronto

    Algunos baristas aseguran que lo más recomendable al momento de moler el café, es esperar a que el agua esté lista.

    De esa forma, el café estará recién molido y, por lo tanto, los aceites estarán más expuestos al momento de la extracción.

    Así, tendrás el mejor sabor en la taza.

    Ten presente la cantidad exacta de café que vas a utilizar

    Si no mides bien, es probable que termines por desperdiciar el café.

    Entonces, lo que puedes hacer es determinar tu consumo diario para que solo muelas el café necesario.

    Puede ser algo tedioso en un principio, pero con el tiempo verás que ahorras café y al mismo tiempo el proceso de molido se vuelve más eficiente.

    Cuidado con la cantidad de agua que utilizas

    La cantidad de agua que utilizas al preparar tu café es muy importante en el resultado final, ya que, si usas demasiada, la bebida tendrá un sabor débil.

    Sin embargo, si el agua no es suficiente, puede limitar el tiempo de extracción, por lo que el café tendrá un sabor ácido.

    Para evitar cualquiera de estos 2 escenarios, emplea 2 cucharadas colmadas de café por cada taza que vayas a preparar.

    Así, tendrás un punto de referencia con el cual podrás calibrar cuál es la proporción que más se adecúa a tus gustos. 

    En resumen

    La molienda del café es un proceso importante en la elaboración de la bebida, porque influye en la extracción de los sabores.

    Sin embargo, es necesario asegurarse de contar con granos de buena calidad que gocen de un tostado balanceado, para obtener una bebida de excelente sabor.

    Además, si bien es posible comprar el café premolido, lo cierto es que, si eres un verdadero amante del café, de seguro disfrutarás del olor de unos granos recién molidos casi tanto como la bebida que producen.

    Entonces, ¿Eres de los que compra el café premolido o, por el contrario, no puedes vivir sin tu fiel molinillo?

  • Espresso Muerto: ¿Qué es y a qué sabe?

    Espresso Muerto: ¿Qué es y a qué sabe?

    Si eres un amante del café espresso puede que hayas escuchado mencionar el término “espresso muerto “dead espresso”, pero no te preocupes, nada ni nadie debe morir para beber este café.

    Todo tiene que ver con la crema del espresso, que es la capa de espuma que se ubica normalmente encima de esta bebida cuando acaba de ser extraída de la máquina.

    Entonces, se dice que un espresso está muerto cuando después de un tiempo la crema desaparece, pero ¿Cuánto tiempo? y ¿Por qué es tan importante la espuma?

    Pues, sigue leyendo y conocerás todo sobre este peculiar concepto del café.

    ¿Qué es un espresso muerto?

    Lo primero que debes saber sobre el concepto de “espresso muerto” es que no es oficial, es decir unas personas lo usan, mientras que otras afirman que son tonterías, pero aquí va la explicación.

    Tan pronto como se extrae el espresso de la máquina hay una ventana de tiempo en la que se aconseja beber el café, pues de lo contario se dice que perderá la crema y, por lo tanto, su sabor.

    Así, quienes defienden la veracidad del concepto afirman que un espresso “muere” después de 60 segundos de haber sido servido.

    Sin embargo, quienes no están de acuerdo con el término “muerto” aseguran que en general cualquier bebida de café cambiará de sabor si se deja mucho tiempo antes de beberla, simple y sencillamente porque ha quedado a la intemperie.

    De hecho, hay un mito que dice que a algunos baristas en entrenamiento se les dice que un espresso muere y, por lo tanto, debe ser descartado pasados 10 segundos después de haber sido servido.

    Pero, en realidad, no existe ninguna prueba al respecto.

    Nada más imagina el desperdicio de café y dinero que representaría para una tienda, el desechar un espresso solo porque el cliente no lo bebió a los 10 segundos exactos de haber sido servido.

    La verdad es que eso es ridículo.

    No obstante, si hay una ventana de tiempo en la que sí se aconseja beber el espresso para que no pierda su sabor, pero está sobre los 2 o 3 minutos.

    ¿Por qué un espresso muere?

    Varios expertos están de acuerdo en que la ventana de tiempo en que el espresso mantiene su sabor después de servido se ubican entre los 2 o 3 minutos.

    Esto se debe a que ese es el tiempo que tarda en desaparecer la crema.

    Entonces, la crema es una capa que se forma cuando el agua se mezcla con los aceites del café en presencia de CO2 (Dióxido de Carbono).

    Así, la crema no tiene ningún sabor en sí misma, pero es muy importante porque sirve como un escudo frente a la oxidación del café.

    La oxidación del café

    La oxidación es una reacción química que resulta de la exposición de un material ante el oxígeno.

    De esta forma, la oxidación es la razón por la que envolvemos los alimentos para que se mantengan frescos, pues de lo contrario empiezan a descomponerse más rápidamente.

    Y, lo mismo ocurre con el espresso, ya que cuando la bebida entra en contacto con el aire, comienza a descomponerse, especialmente la crema.

    Entonces, cuando la crema del café empieza a descomponerse, los matices del espresso se van perdiendo, y las notas dulces, amargas y ácidas van desapareciendo, mientras que el amargor comienza a sobresalir.

    Además, las altas temperaturas facilitan el proceso de descomposición; por esta razón, se recomienda consumir la taza de café tan pronto como sea posible. Eso sí, tampoco hay que quemarse.

    De esta forma, quienes no están muy de acuerdo con el concepto de que el café muere, afirman que, aunque, es cierto que la calidad del café se deteriora después de un tiempo, eso no significa que no se pueda beber.

    Por eso, lo ideal es que el café se consuma dentro de los primeros 30 minutos de haberse preparado, siempre y cuando esté caliente.

    El tiempo y la temperatura son clave

    Con el espresso sucede algo que no ocurre con las otras preparaciones del café.

    Así, encontramos que al ser una bebida cuya porción es pequeña, la masa del café también lo es, por lo que se enfría muy rápidamente.

    Entonces, una taza grande de café (como puede ser la de un americano) contiene mucha más agua caliente y, por lo tanto, se tardará al menos de 20 a 30 minutos en enfriarse totalmente.

    En cambio, una taza de espresso estará totalmente fría al cabo de 5 a 10 minutos y su sabor podría empezar a cambiar después de 3 minutos.

    Y, ahí está el problema con el espresso, ya que no solo está la descomposición propia de la oxidación, sino que también está el asunto de la temperatura.

    Pues, al fin y al cabo, no es muy agradable que un café que deba ser caliente, esté frío (no confundir con las preparaciones en frío que son muy buenas).

    Pero, frío no necesariamente es malo

    Que un café se haya enfriado no significa que se haya dañado. Sin embargo, hay una concepción cultural que nos dice que un buen café debe estar caliente cuando nos lo sirven.

    Por lo que es entendible que muchas personas piensen que como el café se ha enfriado, entonces se echó a perder.

    Pero, lo cierto es que incluso los catadores de café a menudo permiten que la bebida se enfríe mientras la prueban.

    Y, esto ocurre porque las diferentes propiedades del café se liberan en diferentes etapas, aún después de que se haya preparado el café.

    De hecho, hay quienes afirman que el café solo empieza “perderse” después de que han pasado 4 horas.

    No recalientes el café

    Recalentar el café desnaturaliza la estructura química de la bebida con mayor rapidez que la oxidación.

    Por lo tanto, un café recalentado tendrá un sabor apagado, áspero y con un amargor muy acentuado.

    Bueno, pero, ¿A qué sabe un café muerto?

    Depende, pues aparte de la temperatura y el tiempo que lleve servido, existe un factor más importante que determina el buen o mal sabor de un café y es: el tipo de granos utilizados en la preparación.

    Por lo tanto, así un café “empiece a morir”, lo cierto es que, si los granos son de gran calidad, lo más probable es que no notes ninguna diferencia en su sabor, sino hasta pasados 2 o 3 minutos.

    Entonces, sí puede que notes un poco más de amargor en el café, pero, eso también depende de qué tan habituado estés al sabor del espresso.

    Pues, si no sueles beber espressos con regularidad, seguramente no notarás nada diferente.

    Sin embargo, si la calidad de los granos no es la mejor, podría ser que el sabor comenzará a deteriorarse más rápidamente con el paso del tiempo, pero tampoco hay evidencia que respalde esa afirmación.

    Por el contrario, hay quienes aseguran que un espresso muerto puede tener un mejor sabor que uno recién servido, ya que dicen que los sabores se “silencian” cuando el café está caliente.

    Además, afirman que, de hecho, muchas notas presentes en el café se acentúan más a medida que se van enfriando.

    Así, quienes prefieren esperar un poco (no más de 3 minutos) para beber su espresso aseguran que una menor temperatura hace que los sabores sean más intensos y claros (fáciles de distinguir).

    De esa forma, se supone que las notas de caramelo y chocolate pueden ser más intensas cuando el espresso no está tan caliente.

    ¿El espresso es un café que se bebe rápidamente?

    Si le preguntas a un purista del espresso, seguramente te dirá que esa bebida está diseñada para tomarse rápido.

    De hecho, seguramente te dirán que la idea es que bebas el espresso dentro de los 10 segundos posteriores a la preparación.

    Aunque, esto es algo poco realista, sin mencionar que también es inconveniente, pues por lo general el espresso sale muy caliente de la máquina, por lo que beberlo tan rápido puede arruinar la experiencia.

    Además, es poco probable que en una tienda de café (especialmente si está llena de gente) te sirvan el espresso tan pronto como lo extraen de la máquina.

    En contraste, si le preguntas a un italiano cómo debe tomarse el espresso, probablemente te responderá que está destinado a ser disfrutado con amigos y familiares.

    Por lo que no hay que apresurarse a beberlo, ni tampoco hay necesidad de quemarse preocupándose por el tiempo transcurrido desde que se ha servido el café.

    El mito detrás de los 10 segundos de vida del espresso

    Tiempo de vida de un espresso

    ¿El espresso se vuelve menos fuerte después de 5 minutos?

     Si un espresso se deja por 5 minutos a la intemperie, la concentración de cafeína será la misma que cuando estaba recién preparado.

    De nuevo, la diferencia estará en la temperatura, que será más baja.

    ¿Cuánto dura la crema en un espresso?

    Lo ideal es que, si un espresso queda bien preparado, la crema represente el 10% del volumen de un trago; por lo que, una buena crema debería durar en promedio 2 minutos aproximadamente.

    ¿Por qué algunas cremas duran más que otras?

    Si el café se muele demasiado grueso, puede ocurrir que el agua no se absorba en una gran parte de las partículas de café.

    Es decir, no hay suficiente extracción, por lo que algunos fragmentos del café se mezclan con aire y agua caliente y, eso se traduce en una crema muy líquida y delgada que no dura.

    Por el contrario, cuando la extracción es óptima, la crema tiene una menor cantidad de agua y, por lo tanto, perdura más en el tiempo.

    En resumen

    Si bien, el tiempo de espera antes de beber un espresso no debería superar los 2 o 3 minutos, lo cierto es que el café no “muere” en ningún momento.

    Sin embargo, una vez que el café se ha enfriado, lo mejor es que no lo recalientes, ya que de seguro sufrirá cambios en su sabor.

    En cualquier caso, tú eres el juez absoluto en lo que corresponde a los cafés que consumes.

    Por lo que, sería interesante que probaras si el espresso muerto realmente es tan malo como se dice o si, por el contrario, es una buena forma de beber este café.

  • Café Lungo: ¿Qué es y Cómo puedes prepararlo?

    Café Lungo: ¿Qué es y Cómo puedes prepararlo?

    Quizás hayas visto que en el menú de algunas tiendas de café se encuentra la palabra “lungo” pero, ¿Sabes qué significa?

    Si no es así, no hay problema porque te lo explicaremos a continuación.

    Así que, sigue leyendo y sabrás todo acerca de esta presentación del café.

    ¿Qué es el café Lungo?

    El “lungo” o espresso lungo es una bebida bastante popular en muchas tiendas de café de especialidad y que es un favorito indiscutible entre quienes no pueden vivir sin un espresso.

    Así, el lungo que significa “largo” en italiano, es un espresso hecho con más agua de lo habitual (al contrario de un ristretto.

    Entonces, para que te hagas una idea de lo que es un lungo, piensa en esto:

    Lo usual es que la proporción de un espresso común sea 1 a 2 de café versus agua, lo que significa que se utilizan 18 gramos de café por cada 36 gramos de agua aproximadamente. 

    En contraste, un espresso lungo generalmente tiene una proporción de 1 a 3 o 1 a 4 de café versus agua, por lo que el café tarda un poco más en estar listo.

    Por lo tanto, el resultado final es una taza de espresso 2 veces más grande de lo normal.

    Por su parte, una vez que el lungo está en el vaso tiene el mismo contenido que tendría un espresso doble.

    No obstante, la cantidad no es la única diferencia entre el espresso convencional y el lungo, ya que, si bien la proporción de cafeína es básicamente la misma, la concentración de café es menor.

    Y, esto se traduce en una bebida que es más diluida y, por consiguiente, presenta un sabor más débil en comparación con un espresso convencional.

    La popularidad del café lungo se ha mantenido en alza 

    Debido a que cada vez el café lungo goza de más popularidad, es posible ver que actualmente varias de las mejores máquinas de espresso incluyen entre sus ajustes preestablecidos la preparación de esta receta.

    De hecho, las máquinas Nespresso, venden cápsulas “Lungo” que están precargadas con la cantidad exacta de café para preparar esta receta; así no hay que preocuparse por calcular la proporción de café versus agua.

    Aunque, las máquinas no son del gusto de todos

    A pesar de la facilidad y la practicidad que suponen las cápsulas de “Lungo”, los más puristas del café prefieren elaborar esta receta con su fiel máquina de espresso.

    Y es que, algunas personas piensan que las máquinas de espresso convencionales requieren un poco más de habilidad, pero al mismo tiempo, permiten un mayor control sobre la preparación.

    Además, la ventaja de elaborar el café lungo en una máquina de espresso regular, es que se puede jugar con las proporciones y, consecuentemente, se puede personalizar aún más la receta.  

    El sabor de café lungo

    En general, un café lungo suele tener un sabor ligeramente más amargo que un espresso convencional o un Ristretto.

    Esto se debe a que su extracción es más prolongada, es decir el café tiene mayor contacto con el agua caliente por lo que los sabores (especialmente los amargos) se liberan de una forma más pronunciada.

    No obstante, con la exposición más prolongada al agua, encontrarás que muchas notas “altas” o más dulces, como los sabores de chocolate, nueces y caramelo son más pronunciados en comparación con un espresso regular.

    Por lo tanto, el sabor del lungo puede describirse como, más amargo, más ahumado, y con notas altas (dulces) más fuertes.

    Entonces, si disfrutas de un café con un fuerte sabor amargo, de seguro el lungo te encantará.

    Por su parte, debido a que el amargor es tan fuerte, muchas cafeterías prefieren utilizar un café con tueste medio o suave para elaborar el lungo.

    ¿Cómo hacer un café lungo?

    Básicamente un café lungo es un espresso que tiene un mayor volumen de agua y emplea más tiempo de preparación.

    Por lo tanto, veamos cómo se hace.

    Café Lungo

    Algunas recomendaciones

    Puedes agregar crema o leche a tu café lungo, pero según los expertos, debes cuidar que la cantidad de leche no supere los 20 ml.

    De esa forma, obtendrás los mejores resultados.

    No obstante, si lo que buscas es la verdadera experiencia de lo que es un café lungo, lo mejor es que no le agregues nada, déjalo sin aditivos, y tómalo negro.

    Una molienda fina puede facilitar la extracción del café. Si es posible muele tú mismo los granos.

    Ten presente que el café lungo adquiere notas más amargas y, además tiene alto contenido de cafeína, debido a que su proceso de elaboración es más extenso.

    Asimismo, debes prestar mucha atención a la preparación, ya que entre más agua atraviese los posos de café, mayor será el amargor en la taza.

    Por otra parte, puedes hacer que el proceso sea más fácil si tu máquina de espresso permite una mayor personalización.

    Solo asegúrate de poder ajustar el tiempo de extracción y la cantidad de agua utilizada para que la proporción café versus agua esté entre 1 a 3 o 1 a 4.

    Así, la máquina extenderá la extracción del café.

    Café lungo versus otras presentaciones del café

    Puede que estés pensando que, al menos en teoría, no hay mucha diferencia entre el café lungo y preparaciones como el café americano, el espresso y el ristretto, entre otros,

    Pero, la verdad es que sí hay diferencias, por eso te las vamos a explicar.

    Café lungo versus café espresso

    El sabor de estas 2 preparaciones es distinto debido a los diferentes tiempos de extracción.

    Entonces, como la extracción toma más tiempo que un lungo, a menudo presenta un gusto más duro y amargo que el espresso.

    Aunque, pese a que el sabor es más amargo, ciertamente en lungo tiene un sabor menos intenso que el espresso.

    Sí, suena raro, pero si lo piensas, el espresso está mucho más concentrado, por lo que los sabores dulces, amargos y ácidos se sienten más.

    Además, el espresso tiene mucha más espuma o crema, que es probablemente lo que más les gusta a los amantes del espresso.

    Por otra parte, el lungo se prepara con el doble de agua que un espresso y, asimismo, hay que tener en cuenta que, si bien, la cantidad de agua varía, la de café se mantiene igual.

    El lungo facilita saborear el tueste

    Podríamos decir que la diferencia principal entre estos 2 cafés es que con el lungo estamos probando de forma más pronunciada todos los matices del café.

    Y, sumado a esto, el lungo posibilita saborear mejor las características que le brinda el tueste a los granos.

    Por lo tanto, con el lungo es más fácil poder degustar sabores, como los del caramelo y las nueces; así como, el amargor natural en el café.

    El lungo tiene más cafeína

    Debido a que la extracción del lungo es más larga y el agua pasa más tiempo en contacto con los posos de café, el contenido de cafeína será mayor si se compara con un espresso convencional.

    Aunque, a decir verdad, la diferencia no es demasiado grande.

    El café lungo versus el ristretto

    Es cierto que tanto el lungo como el ristretto son variantes del espresso.

    Sin embargo, la principal diferencia entre el lungo y el ristretto es que el lungo usa más agua, por lo que su sabor es más intenso y se sienten más los matices, aunque el amargor es menor.

    De hecho, para ser exactos, el ristretto usa la mitad de la cantidad de agua que un espresso.

    Además, el lungo tiene más cafeína por porción cuando se compara con el ristretto.

    Café lungo versus café americano

    A diferencia del lungo, el café americano se prepara agregando agua caliente a un trago de espresso después que ya está servido en la taza.

    Además, el tamaño de un café americano es de alrededor de 6-8 oz (177-236 ml), mientras que un lungo es de 3 oz (88 ml).

    Sin embargo, es cierto que ambas bebidas se confunden fácilmente, pues, al fin y al cabo, tanto el lungo como el americano son básicamente un espresso con más agua.

    De cualquier manera, otra diferencia importante es que cuando se prepara un café americano, el agua caliente se agrega después del proceso de elaboración, lo cual hace que la bebida tenga un sabor menos marcado.

    Sin embargo, con el lungo se utiliza el agua dentro del proceso de preparación, por lo que la extracción es más marcada.

    La cafeína y el lungo

    Es difícil saber exactamente cuánta cafeína hay en una taza de lungo, pues hay muchos factores que influyen en la concentración del alcaloide.

    Y es que, variables como el origen del café, ya sea café arábica o café robusta, pueden determinar la concentración de cafeína de las preparaciones.

    Así, hay que recordar que el café robusta puede tener hasta el doble de cafeína que el café arábica.

    Además, también hay que tener en cuenta que la cantidad del lungo por porción es mayor si se compara con el espresso o el ristretto y, a mayor porción de café, mayor será la de cafeína.

    Esto último ocurre porque la cafeína es soluble en agua y es uno de los primeros componentes que se extraen del café.

    Y como ya sabemos, la preparación del lungo tiene una extracción elevada por el mayor contacto del agua con el café, lo que se traduce en un incremento de la concentración de cafeína en el producto final.

    Por lo tanto, podemos decir con confianza que un Lungo tendrá niveles más altos de cafeína que un Ristretto más pequeño o un trago de espresso.

    Pero, seamos exactos

    ¿Recuerdas que hay cápsulas de Nespresso para elaborar café lungo?

    Pues, en promedio la cantidad de cafeína por porción en una de estas cápsulas está entre 77 a 85 mg de cafeína.

    No obstante, la concentración de cafeína puede ser más alta, ya que si el lungo se prepara con café robusta podremos encontrar que cada porción tiene entre 125 y 160 mg de cafeína. 

    Por otra parte, si quieres saber más acerca sobre el café y las sustancias que lo componen, tenemos una Guía Completa sobre los Beneficios Nutricionales del Café, que puedes consultar.

    El café lungo no es para todos

    El sabor del lungo no es para todos los paladares, ya que a diferencia de preparaciones como el capuchino o el latte que le gustan casi a todo el mundo, el sabor del lungo es un gusto adquirido.

    Esto se debe a que a menudo, los sabores más fuertes y fáciles de distinguir son las notas tostadas y ahumadas.

    Por lo anterior, es frecuente que las personas que no estén habituadas a estos sabores no vuelvan a pedir este café después de que lo prueban, ya que les parece muy “seco” y amargo.

    Un buen café es el secreto detrás de un gran café lungo

    Si quieres preparar un buen café lungo, lo primero que debes hacer, es conseguir un café cuyos granos tengan un tueste medio, pues eso les brinda un sabor más balanceado.

    Así, encontramos que los tostados medianos o medio-oscuros son ideales para esta variación del espresso.

    Además, aquellos cafés que tienen notas florales y de chocolate son una apuesta segura para lograr un sabor equilibrado.

    Por su parte, las notas cítricas y la acidez media a baja, pueden ser las indicadas para preparar un lungo.

    Pero, en especial, es muy recomendable que te centres en utilizar cafés que tengan un cuerpo denso y un sabor dulce, ya que pueden cortar el excesivo amargor del lungo.

    Por último, los cafés que presentan notas herbales también pueden ayudar a balancear el sabor fuerte de esta preparación.

    Entonces, ahora que ya sabes que es el café lungo y cómo se diferencia del espresso, ¿Te animas a probar uno?

  • Café Sucio: ¿Qué es y Cómo se prepara?

    Café Sucio: ¿Qué es y Cómo se prepara?

    El café sucio es una preparación que cada vez se hace más popular en los países asiáticos amantes del café.

    Pero, no te preocupes, ya que al contrario de lo que implica su nombre, no hay ningún tipo de impureza en esta receta.

    Entonces, ¿Te interesa saber más acerca del café sucio?

    Si es así, sigue leyendo y te diremos qué es y cómo debes prepararlo.

    ¿Qué es el café sucio?

    El término “sucio” hace referencia al color que tiene el café y a la forma en que se prepara.

    De este modo, un café sucio no es más que la mezcla de un espresso caliente que se vierte sobre la leche fría.

    Sí, sabemos que no es realmente nada extraordinario cuando se describe así, pero lo cierto es que su sabor si es muy bueno.

    Y es que, la combinación del espresso recién hecho con la leche fría aporta un sabor con muchos matices.

    ¿En dónde se originó el café sucio?

    El origen exacto del café sucio es un asunto en disputa, pues la mayoría de quienes lo han probado afirman que esta receta proviene de Japón.

    Sin embargo, también existen otras personas que aseguran que el café sucio es una invención surcoreana.

    En todo caso, lo cierto es que esta bebida si es bastante popular en Asia oriental.

    Así, se ha hecho famosa la anécdota de múltiples viajeros que afirman que, de hecho, la receta original del café sucio viene de un restaurante llamado Bear Pond Espresso.

    Pero desaconsejan ir, ya que afirman que el dueño no es muy amigo de los extranjeros (Aunque no afirmamos que eso sea falso o verdadero).

    No hay una receta única para elaborar el café sucio

    No obstante, se sabe que existen muchas variedades de la receta, por lo que, al menos en Japón y otras partes de Asia es fácil conseguir esta bebida.

    Aunque no esperes uniformidad, pues cada tienda de café lo prepara a su manera.

    Por esta razón, es posible que encuentres en internet recetas que utilizan una proporción de: 50% espresso y 50% leche.

    En contraste, también es probable que veas recetas de café sucio que son muy similares a otros cafés, como el capuchino o el macchiato.

    Además, no es raro ver que en algunas recetas se sustituya la leche fría por crema batida.

    Sin embargo, hay que resaltar que el café sucio aún no goza de mucha popularidad en occidente, por lo que no es de sorprender que sea difícil encontrarlo en los menús de las tiendas de café.

    Aunque, algunas personas dicen que si miras bien en el menú de Starbucks (USA), puedes encontrar una bebida muy parecida al café sucio, llamada “café resaca” (Undertow en inglés).

    De todas formas, si no lo encuentras, más adelante te diremos cómo puedes preparar un excelente café sucio en casa.

    ¿Pero, por qué se llama café sucio?

    A este café se le llama “sucio” por el aspecto llamativo que tiene esta bebida.

    Así, el café sucio presenta una bonita capa de espresso caliente que aporta la tonalidad oscura y descansa sobre un charco de leche fría.

    Entonces, al café se le dice “sucio” porque entre el café y la leche es posible observar un patrón veteado acompañado de gotas de café.

    Y es que, ese es un atractivo visual importante de esta preparación que es provocado por la diferencia de temperatura de ambos líquidos.

    De esta forma, la leche, que en un principio está demasiado fría para que el café se disuelva en ella se va calentando, lo que hace que las capas se combinen en una bebida tibia.

    Por lo tanto, el café se “ensuciará” a medida que la temperatura se iguale. 

    ¿A qué sabe el café sucio?

    En general, quienes han probado el café sucio afirman que lo primero que se siente es el sabor fuerte del espresso caliente, alternado con el sabor dulce y frío de la leche.

    Claro está que hablamos de la receta original, ya que lo usual es que los amantes de esta bebida personalicen su taza con diferentes adiciones, como:

    • Crema.
    • Canela en polvo.
    • Chocolate en polvo.
    • Jarabes.
    • Miel.

    Entre otros.

    Por su parte, muchos baristas sugieren que para elaborar un buen café sucio es recomendable emplear un café de tueste oscuro para preparar el espresso, pues la idea es que tenga un sabor intenso.

    Asimismo, los expertos aconsejan que el espresso se prepare como un ristretto, ya que este aporta una textura más compleja.

    Por otra parte, podría decirse que no hay alguna exigencia frente a la leche que se usa con el café sucio siempre y cuando esté fría.

    Y entre más fría, mucho mejor; eso sí, no se debe utilizar hielo para enfriar la leche porque haría que el lácteo bajara de temperatura muy rápidamente y, además, haría que la preparación fuera demasiado líquida.

    Así que lo ideal es que la leche se haya mantenido refrigerada por varias horas.

    Por último, cabe mencionar que usualmente cuando se utilizan aderezos, estos se colocan sobre la superficie del espresso y no se revuelven, pues el objetivo es que formen otra capa en la bebida.

    Entonces, ¿Cómo se prepara el café sucio? 

    Cómo preparar un café sucio

    Nota: recuerda que, si vas a agregar algún adicional, como un endulzante, lo ideal es que uses una solución líquida, como un jarabe para que puedas generar una nueva capa.

    5 consejos adicionales para preparar un buen café sucio

    1. Utiliza una taza transparente para que puedas observar la capa que se forma entre el café y la leche.

    2. Si por alguna razón no cuentas con leche fría recuerda que puedes enfriar el vaso agregando hielo para posteriormente revolverlo.

    3. El movimiento del hielo disminuirá la temperatura del vaso y así obtendrás la experiencia completa de cambio de temperatura.

    4. Emplea una cuchara para verter el espresso de forma lenta encima de la leche, así evitarás que el café y la leche se mezclen.

    5. No dejes pasar mucho tiempo entre la preparación del café sucio y su consumo, pues sino acabarás con un café helado con leche.

    Así que ten en mente que, con el paso del tiempo, mayor será la mezcla de los ingredientes y por lo tanto su sabor se tornará homogéneo.

    ¿Cómo se bebe un café sucio?

    No hay reglas predeterminadas acerca de cómo se debe beber el café sucio. No obstante, lo ideal es que el café no se revuelva y se disfrute sin mezclar.

    Asimismo, es recomendable que el café se beba en un vaso transparente, para que se pueda ver el patrón veteado típico de esta bebida.

    Igualmente, el vaso a menudo se enfría junto con la leche, lo que ayuda a mantener las capas separadas.

    De esa forma, si ves que las capas están demasiado separadas y quieres un poco más de color, puedes revolver rápidamente (solo 1 vez) con una cuchara.

    Por otra parte, algunos restaurantes endulzan la leche antes de guardarla en el refrigerador, para de esa forma evadir la necesidad de revolver.

    Además, ten en cuenta que, si deseas mezclar obtendrás una bebida con un sabor totalmente diferente.

    Entonces, lo mejor es que te tomes el café sucio tal cual y como te lo han servido, ya que así podrás experimentar el sabor del espresso caliente y la leche fría, en una mezcla que combina los sabores y las texturas.

    No por nada quienes lo han probado aseguran que el sabor de café sucio es un extraño contraste de sabores y sensaciones en la boca, que no se parece a nada más.

    Otras particularidades del café sucio

    Como cualquier espresso, esta bebida se bebe a sorbos, así que, si el café está demasiado caliente, dale un minuto, pero no esperes demasiado.

    Recuerda que a medida que el café caliente y la leche fría se igualan a la temperatura del ambiente, la bebida se tornará más oscura y espesa, por lo que se perderá el contraste entre los sabores.

    El sabor característico del café sucio

    Como el espresso va en la parte de arriba es el que dará el sabor de los primeros sorbos, por lo que en un principio experimentarás el gusto del café caliente.

    Posteriormente, los siguientes sorbos serán menos amargos porque estarán compuestos de la mezcla entre espresso y leche fría y, si has probado el café helado, notarás una similitud de sabores.

    Finalmente, los últimos sorbos serán los más suaves, ya que estarás saboreando la leche fría al fondo del vaso, que sabe especialmente dulce por el contraste con el amargo espresso.

    Por lo tanto, se aconseja que el café sucio se consuma como una bebida matutina o como sobremesa.

    Variantes del café sucio

    Aunque la base del café sucio se compone del espresso y la leche, también es bastante común que en Asia se utilice la crema batida para cortar aún más el amargor del café.

    Así, es posible encontrar cafés sucios con 3 o más capas. Sin embargo, el sabor es más suave y, además, la textura es mucho más cremosa.

    Por otra parte, una presentación del café sucio se basa en la adición de caramelo líquido, para balancear las notas amargas del espresso.

    El caso es que las variantes del café sucio son tales, que algunos ya se empiezan a cuestionar si esta receta es una presentación del café o si simplemente es un postre hecho a base de café.

    Diferencias entre el café sucio y otras preparaciones similares

    Existen algunas bebidas de café que, a decir verdad, parecen ser básicamente lo mismo que el café sucio, solo que tienen otro nombre, pero, lo cierto es que sí hay diferencias que veremos ahora.

    El café sucio versus el café helado con leche 

    Si bien, estas 2 bebidas contienen prácticamente los mismos ingredientes básicos, ciertamente, su combinación es diferente.

    Así, encontramos que el café helado con leche utiliza leche caliente al vapor que luego se vierte sobre un vaso de espresso y cubitos de hielo, para posteriormente ser servido.

    Es decir, con el café helado con leche se busca que los sabores se mezclen de inmediato y creen una solución homogénea.

    En cambio, el café sucio tiene leche helada como la base de la preparación y el vertido del café debe efectuarse con mucho cuidado, pues la idea es que tanto la leche como el café no se mezclen (al menos en un principio).

    Entonces, el objetivo del café sucio es que, con cada sorbo obtengas sabores distintos del espresso y la leche.

    El café sucio versus el “café resaca” de Starbucks

    Como mencionamos antes, se dice que en Starbucks hay una bebida de nombre “resaca” que se asemeja bastante al café sucio, pero, ¿Realmente son tan parecidas?

    Pues, sí y no, ya que, el café resaca es básicamente lo mismo que un café sucio a excepción de que la receta de Starbucks lleva jarabe.

    Recordemos que el objetivo del café sucio es que no lleve ningún endulzante, para que el contraste del café con la leche sea totalmente natural.

    Además, la proporción de leche y café del “resaca”, varía en comparación con el café sucio.

    En conclusión

    El café sucio es una receta que vale la pena probar, no solo porque tiene una apariencia inusual, sino también por su original sabor.

    Además, es una preparación muy fácil de elaborar, ya que probablemente cualquier amante del café tiene los ingredientes necesarios en su cocina.

    Así que, ¿Te animas a prepararlo?                                                

  • Capuchino: receta italiana 1:1:1, historia y diferencias con latte

    Capuchino: receta italiana 1:1:1, historia y diferencias con latte

    Última actualización: 13 de mayo de 2026.

    El capuchino (italiano: cappuccino) es una bebida a base de un shot de espresso de 30 ml combinado con leche vaporizada y espuma de leche en proporciones aproximadamente iguales —el clásico ratio 1:1:1—, servido en una taza de 150–180 ml. Su nombre proviene del color marrón rojizo del hábito de los frailes capuchinos italianos. La receta moderna nació en el norte de Italia en la década de 1930 con la llegada de las máquinas de espresso a vapor.

    Origen e historia: de la Batalla de Viena al espresso italiano

    La historia del capuchino se remonta a 1683. Tras la Batalla de Viena del 12 de septiembre de ese año, las tropas otomanas, derrotadas, abandonaron sacos de granos de café que los austriacos victoriosos no sabían cómo preparar. El bebedizo resultante era amargo; según una versión, fue Marco d’Aviano (1631–1699), monje capuchino italiano y consejero del rey Juan III Sobieski, quien sugirió añadirle leche y miel para suavizarlo. Los soldados bautizaron la bebida cappuccino en alusión al hábito marrón rojizo de los frailes capuchinos.

    En Viena evolucionó como Kapuziner: café filtrado con crema batida y, a veces, yema de huevo. Esta versión, popular durante todo el siglo XIX, no incluía leche vaporizada porque la tecnología no existía. La bebida austriaca y el capuchino italiano moderno son, en rigor, primos lejanos: comparten nombre y color, pero no técnica.

    El capuchino tal y como lo conocemos hoy nació en el norte de Italia hacia 1933, cuando Achille Gaggia y otros fabricantes empezaron a producir máquinas de espresso con lanza de vapor. Por primera vez fue posible vaporizar leche y generar espuma densa de forma rápida. La combinación de espresso italiano + leche vaporizada + espuma quedó codificada como receta nacional.

    La receta del capuchino italiano: ratio 1:1:1

    El Istituto Nazionale Espresso Italiano (INEI) certifica el capuchino oficial italiano con estos parámetros, basados en el documento Espresso Italiano Certificato (edición 2024):

    ParámetroValor
    Volumen total150–180 ml
    Espresso base25 ± 2,5 ml (1 shot)
    Leche entera (3,2 % grasa)100 ml antes de vaporizar
    Temperatura leche vaporizada55–65 °C (nunca >70 °C)
    Espuma final≥ 1 cm de espesor
    TazaPorcelana blanca, 150–180 ml, precalentada
    Servir a60–65 °C en el centro

    La leche entera es clave: las proteínas (caseína, lactoglobulina) son las que atrapan el aire al vaporizar y crean la microespuma estable. Las leches descremadas espuman más rápido pero producen burbujas grandes que colapsan en segundos. Las leches vegetales (avena, soja) funcionan si están formuladas como barista edition con proteínas añadidas.

    Cómo preparar un capuchino paso a paso

    1. Calienta la taza a 50–60 °C con agua caliente o sobre la cafetera; una taza fría enfría toda la bebida en segundos.
    2. Extrae el espresso a 9 bares y 92 °C, con dosis de 7 ± 0,5 g de molienda fina, durante 25–30 segundos hasta obtener 25 ml con crema avellanada estable.
    3. Llena la jarrita con 100 ml de leche entera fría (4 °C). Una jarrita de 350 ml es ideal para un solo capuchino.
    4. Vaporiza la leche con la lanza apenas sumergida bajo la superficie durante 3–5 segundos para incorporar aire (fase de stretching); luego sumerge la lanza más profundo para crear remolino y homogeneizar (fase de texturing) hasta alcanzar 60–65 °C.
    5. Golpea la jarra contra la mesa para romper burbujas grandes y haz un movimiento circular para que la leche brille como pintura.
    6. Vierte la leche sobre el espresso desde altura (10 cm) para mezclar el cuerpo; al final acerca la jarra al borde para depositar la espuma encima. Sirve de inmediato.

    Si vives en altitud (Bogotá, México DF, Quito), recuerda que el agua hierve a menor temperatura, por lo que la presión real de extracción puede caer; consulta nuestra guía sobre los 9 bares de presión y la válvula OPV para calibrar tu máquina.

    Capuchino vs latte vs flat white vs macchiato: diferencias técnicas

    Las cuatro bebidas comparten base (espresso + leche) pero difieren en proporciones, textura y volumen:

    BebidaVolumenEspressoLeche líq.EspumaTextura espuma
    Capuchino150–180 ml30 ml60 ml60 ml (≥1 cm)Aireada y firme
    Latte240–350 ml30 ml180–270 ml5–10 mmMicroespuma fina
    Flat white150–170 ml40–60 ml (ristretto doble)100 mlMínima (2–4 mm)Microespuma sedosa
    Macchiato40–60 ml30 mlUn punto de espumaDensa, una cucharadita

    La diferencia más visible entre capuchino y latte es el ratio: el capuchino lleva tanta espuma como leche líquida; el latte es mayoritariamente leche líquida con una capa fina de microespuma. El flat white, australiano-neozelandés, usa una doble dosis de espresso (ristretto) y microespuma sedosa sin la capa firme del capuchino. El macchiato tradicional italiano es un espresso “manchado” con un toque de espuma, sin leche líquida adicional.

    Variantes regionales y modernas

    • Cappuccino freddo (Italia, sur): capuchino frío preparado con leche fría agitada hasta espumar; popular en Roma y Nápoles en verano.
    • Capuchino vienés (Wiener Melange): heredero directo del Kapuziner; café filtrado con crema batida y canela en polvo, sin leche vaporizada.
    • Mocachino: capuchino con sirope o chocolate en polvo añadido; estándar comercial en cadenas globales como Starbucks (no es italiano).
    • Cappuccino chiaro: versión italiana “clara” con más leche que el estándar.
    • Cappuccino scuro: versión “oscura” con menos leche y espresso más concentrado.
    • Babyccino: servido para niños en Australia: leche vaporizada con espuma, sin café.

    Reglas no escritas: cuándo y cómo se toma en Italia

    En Italia el capuchino es estrictamente bebida de mañana. Pedirlo después de las 11:00 o tras una comida es la marca segura del turista. La regla viene del peso de la leche entera sobre el sistema digestivo: tras una comida copiosa, los italianos prefieren un espresso solo, un macchiato, o un caffè corretto (espresso con un toque de grappa).

    Otra convención: nunca se sirve con azúcar pre-añadido. Si quieres endulzarlo, lo haces tú al recibirlo. Y nunca, jamás, se acompaña de comida salada —el desayuno italiano es dulce (cornetto, brioche).

    Errores comunes al preparar capuchino en casa

    • Sobrecalentar la leche (>70 °C): destruye proteínas y produce sabor a leche quemada. Termómetro o tacto sirven: si no puedes sostener la jarra 3 segundos, está demasiado caliente.
    • Espresso quemado o sub-extraído: si el espresso sabe amargo, revisa nuestra guía para reducir el amargor del café.
    • Leche fría al vaporizar: usa siempre leche directa de refrigerador (4 °C). La leche tibia no espuma bien y se sobrepasa la temperatura demasiado rápido.
    • Burbujas grandes en la espuma: indican que la lanza estaba demasiado en superficie demasiado tiempo. Sumerge tras 4–5 segundos.
    • Espresso aguado: calibra dosis (7 g) y molienda (fina, no extrafina). Para reemplazar molinillo, consulta nuestra guía de dosificación con molinillo.

    El capuchino sin máquina de espresso

    No necesitas una máquina italiana para acercarte al capuchino. Las dos rutas más eficaces:

    • Moka + espumador manual: prepara café concentrado en cafetera italiana (1 taza ≈ 50 ml) y espuma la leche con un espumador eléctrico tipo Aerolatte o uno de batería. La crema no será idéntica a un espresso, pero el resultado se aproxima al cappuccino casero italiano de los años 60.
    • Cápsulas + lanza de vapor: máquinas como Nespresso DeLonghi Lattissima o Dolce Gusto Esperta combinan cápsula con lanza/depósito de leche. Ver nuestra comparación técnica Nespresso vs Dolce Gusto para decidir qué sistema se ajusta a tu volumen diario.
    • Cafetera vapor-presión: equipos como Bialetti Brikka o Mukka Express imitan presión moderada. Su crema es más densa que la moka pero menos persistente que un espresso real; consulta nuestra comparación cafetera de vapor vs espresso.

    Preguntas frecuentes sobre el capuchino

    ¿Cuál es la proporción exacta de un capuchino tradicional?

    La proporción italiana certificada por el INEI es 1:1:1: un tercio de espresso (≈25–30 ml), un tercio de leche vaporizada (≈60 ml) y un tercio de espuma firme (≈60 ml), en una taza de 150–180 ml. La espuma debe medir al menos 1 cm sobre la superficie de la bebida.

    ¿A qué temperatura se sirve un capuchino?

    Entre 60 y 65 °C medidos en el centro de la taza. La leche vaporizada se calienta a 55–65 °C —sobrepasar los 70 °C destruye las proteínas de la caseína y la lactoglobulina y deja sabor a leche quemada. La taza debe precalentarse para no enfriar el contenido en los primeros sorbos.

    ¿Cuál es la diferencia entre un capuchino y un latte?

    El capuchino tiene partes iguales de espresso, leche y espuma en una taza de 150 ml. El latte usa la misma dosis de espresso pero hasta 270 ml de leche líquida con solo 5–10 mm de microespuma encima, servido en taza de 240–350 ml. El latte es más suave y menos intenso porque la leche diluye más el café.

    ¿Por qué los italianos no toman capuchino después de comer?

    La leche entera vaporizada (≈100 ml de leche más espuma) ralentiza la digestión, especialmente después de comidas con grasas o pasta. La tradición italiana considera el capuchino una bebida de desayuno (antes de las 11:00). Después de comer se prefiere espresso solo, macchiato o caffè corretto.

    ¿Se puede hacer un capuchino sin máquina de espresso?

    Sí, aunque con compromiso. Una cafetera moka tipo Bialetti produce café concentrado que aproxima al espresso, y un espumador manual o eléctrico genera espuma a partir de leche entera caliente. El resultado se parece al cappuccino italiano de los años 60, antes de que las máquinas de vapor se popularizaran.

    ¿Qué leche da mejor espuma para capuchino?

    La leche entera fresca (3,2 % de grasa) es la mejor: las proteínas dan estructura y la grasa da cuerpo cremoso. Las leches descremadas espuman rápido pero la espuma colapsa en 30 segundos. Las leches vegetales barista (avena Oatly Barista, soja Alpro Profesional) funcionan; las versiones genéricas no.

    ¿Cuántas calorías tiene un capuchino?

    Un capuchino estándar de 150 ml con leche entera tiene aproximadamente 80 kcal (60 de la leche, el espresso aporta <2 kcal sin azúcar). Con leche descremada baja a ≈45 kcal. Las versiones comerciales saborizadas (mocachino, capuchino con caramelo) pueden superar las 200 kcal.

    Conclusión

    El capuchino combina tres ingredientes simples en proporciones precisas: espresso, leche y espuma. Su preparación correcta exige una máquina capaz de extracción a 9 bares y vaporización por debajo de 70 °C, pero el resultado —cuando la técnica es buena— es una bebida equilibrada, cremosa y reconocible en cualquier cafetería del mundo. Si dominas el ratio 1:1:1, la temperatura de la leche y el tiempo de extracción, tienes el 95 % del trabajo hecho.

    Fuentes

    • Istituto Nazionale Espresso Italiano (INEI). Espresso Italiano Certificato. Disciplinare 2024.
    • Specialty Coffee Association (SCA). Barista Skills Foundation: Milk and Microfoam Standards, 2024.
    • Illy, A. & Viani, R. (2005). Espresso Coffee: The Science of Quality, 2nd ed., Elsevier.
    • Davids, K. (2014). Coffee: A Guide to Buying, Brewing & Enjoying, 5th ed., St. Martin’s Griffin.
    • Ukers, W. H. (1922). All About Coffee, The Tea and Coffee Trade Journal Co.