Café añejo: Datos, sabores y cómo es producido

Al igual que el vino, el whisky y otras bebidas, el café también puede tener un proceso de añejamiento. Ahora bien, no basta con guardar el café que compraste durante unos meses y llamarlo añejo, hay un proceso y una técnica para añejar el café.

Cuando los europeos empezaron a importar su café, éste venía de Yemen y África. Tardaba en llegarles y se acostumbraron al sabor de ese café añejado. Con el canal de Suez el café ahora llegaba más fresco y tenía un sabor diferente que en principio no era agradable para los consumidores. La tendencia se extinguió con el tiempo, pero ha resurgido.

En este blog te mostraremos de qué se trata el café añejado, cómo es su proceso y a qué sabe.

¿Qué es el café añejo?

El café añejo es un tipo de café que se ha mantenido en condiciones cuidadosamente controladas durante un tiempo, a menudo años. El café añejado se diferencia del café aromatizado en que no hay jarabes, aromatizantes artificiales ni extractos, por lo que el café está realmente aromatizado de forma natural. Esto significa que el café no lleva aditivos ni productos químicos para potenciar su sabor.

Los sabores pueden variar enormemente y no siempre tendrán el mismo sabor debido a que cada barril de añejamiento tendrá su propio aroma único que el café absorberá.

Historia del café añejo

Cuando el café fue introducido por primera vez en Europa, una parte importante procedía del puerto de Mocha, en Yemen, que entonces formaba parte del Imperio Otomano. Los barcos circunnavegaban África y se detenían en el Cabo de Buena Esperanza, por lo que el viaje a Europa tardaba en llegar. La llegada los puertos españoles podía tardar meses. Así mismo con los puertos ingleses, holandeses o alemanes.

Los granos de café solían permanecer en los almacenes de los puertos durante meses antes de ser cargados. Tras ser transportados a los barcos, los granos eran sometidos a la intensa humedad de un prolongado crucero marítimo. Cuando llegaron a Europa habían experimentado muchas alteraciones.

El café de entonces tenía un sabor característico debido al aire salado. Esto era aún más notorio en el caso de los granos de café que llegaban de la Indonesia holandesa y de la India, que suministraban el resto del café a Europa.

Sin embargo, con el paso del tiempo, se crearon barcos más rápidos y mejores. El café fresco era fácilmente accesible en todas partes gracias a los nuevos barcos, y la cantidad de café añejado disminuyó hasta el punto de que la técnica fue prácticamente abandonada.

En los últimos años, algunos caficultores han recuperado esta técnica, afirmando que es necesario añejar el café para que alcance todo su potencial y estableciendo comparaciones con el vino.

¿Cómo se hace el café añejo?

El proceso de elaboración del café añejo es sencillo, pero requiere tiempo y paciencia para conseguir que se desarrollen los sabores adecuados. Los granos de café verde se introducen en barriles en los que se añejó alcohol y luego se dejan añejar. Como los barriles aún contienen el aroma y los sabores del alcohol, los granos de café verde los absorben y crean un perfil de sabor único.

El añejamiento adecuado debe realizarse en un clima tropical para que los granos puedan estar constantemente expuestos a la humedad. Esto hace que el sabor del grano en su conjunto sea mucho más profundo, pero más suave, de modo que no se sienta el gusto que se tendría con un café de acidez intensa. Los granos se rotan para distribuir la humedad y permitir un proceso de añejamiento uniforme. Esto también evita la aparición de moho.

El proceso de añejamiento puede durar de 2 a 3 años y permite que los granos cambien de forma natural. Esta es la razón por la que este tipo de café es tan raro, porque cuesta más almacenar los granos de café verde durante mucho tiempo. Sin embargo, algunos cafés especiales pueden añejarse durante mucho más tiempo, hasta 10 años o más. El tiempo de añejamiento de los granos depende generalmente del perfil de sabor deseado. Cuanto más tiempo se añeje un grano de café, más cambiará su perfil de sabor.

Al añejar los granos verdes, los sabores cambian. Si se añeja correctamente, el café no debería perder sus aceites. Los aceites son los que dan al café su aroma y sabor, por lo que no se quiere que se pierdan.

Tras el proceso de añejamiento, los granos se tuestan y están listos para su uso.

¿A qué sabe el café añejo?

No todos los cafés añejados son iguales. El café añejado no tiene demasiada acidez, pero un verdadero amante del café podrá distinguirlo del café tostado normal por una cierta profundidad de sabor que el café normal no tiene.

Las diferentes mezclas de café añejo tendrán un sabor diferente, y la mayoría tendrá un sabor a madera, a humo o incluso a viento, dependiendo del tipo de condiciones en las que se haya añejado.

El café añejado en barriles de madera, como el vino o el whisky, debería tener un sabor “a roble” o “a madera”. Y si el café ha sido procesado en un barril que contenía whisky o bourbon, entonces los toques de esos sabores llegarán a su taza.

Otro sabor que empieza a aparecer es el picante. Picante no significa como el ají, sino más bien como el clavo o la canela.

Conclusión

El café añejado en barril es una gran alternativa a los sabores artificiales y añade algo de picante a esa primera taza de café por la mañana, creando una experiencia totalmente nueva para los amantes del café.

Tanto si te gusta el alcohol como si sientes curiosidad por esta nueva tendencia del café, el café añejado debería estar en la lista de todos los que quieren probarlo.

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