Category: Métodos tradicionales

Moka, turca, vietnamita, griega

  • Un Cafecito: La historia detrás del Café de Cuba

    Un Cafecito: La historia detrás del Café de Cuba

    Cuba es un país lleno de historia y tradición, de hecho, beber café es una de esas tradiciones que han acompañado a los cubanos por muchos años.

    Y, es que, quién ha probado el café al estilo cubano sabe que en ese país esta bebida tiene un sabor muy característico que vale la pena probar.

    Por eso, si te interesa saber cómo los cubanos toman su café, este blog es perfecto para ti. 

    El “cafecito” cubano

    Al café cubano se le llama coloquialmente “cafecito” por el tamaño de las tazas en que se sirve, pues son bastante pequeñas.

    Por otra parte, el café de Cuba tiene un sabor más fuerte y amargo debido a que los granos de café son molidos con garbanzos tostados. Esto se hace para poder rendir el poco suministro disponible.

    Por lo anterior, lo normal es que la gente beba café con algún endulzante, usualmente azúcar.

    Además, la espuma, que es azúcar batida con una pequeña cantidad de café se utiliza para formar una capa gruesa y espumosa que está destinada a imitar la crema presente en el café espresso.

    Por su parte, las pequeñas tacitas utilizadas para servir el café, también sirven para racionarlo.

    Y, esto se debe a la escasez de café que existe en la isla, así como las limitadas raciones con las que los cubanos han tenido que lidiar desde que el gobierno nacionalizó el suministro de alimentación de la nación en 1962.

    Entonces, a partir de ese año, a cada habitante de la isla se le han asignado únicamente 4 onzas (113 g) de café al mes.

    De esta forma, se requiere de tazas pequeñas para garantizar que el café dure por más tiempo.

    El cultivo de café empezó en el siglo XVIII

    El café fue introducido por primera vez en Cuba a mediados del siglo XVIII.

    Posteriormente, los colonos franceses que llegaron a Cuba después de la Revolución Haitiana trajeron consigo técnicas de producción de café más sofisticadas que, aún hoy perduran en las cafeterías de la isla.

    Los siglos XIX y XX

    Durante casi 150 años Cuba fue uno de los mayores exportadores de café en América y, en su apogeo productivo la industria cafetera cubana exportó más café a España que a cualquier otro país.

    Por su parte, los granos de arábica y robusta cultivados en los campos de café de la nación eran una parte vital de la economía cubana y un símbolo de orgullo nacional.

    Entonces, como solía ocurrir en otros países, las tiendas de café se fueron convirtiendo en el epicentro cultural de la nación.

    Así, la tradición de beber café en las tiendas ha tenido un gran arraigo en los cubanos; aunque, el café elaborado en casa también es muy apreciado.

    La importancia de las tiendas de café en Cuba

    Las cafeterías, también conocidas como “ventanitas” en Cuba, reflejan la historia que se desarrolló después de la Revolución Cubana.

    Y es que, la cultura del café de La Habana tuvo su mejor época antes de la revolución de 1959.

    Pues, por aquel entonces, más de un centenar de cafés florecieron en las calles de la capital del país.

    Sin embargo, se dice que el declive de las tiendas de café empezó justo después de que estallara la revolución.

    Además, el embargo comercial impuesto por los Estados Unidos en 1962 tampoco ayudó a la ya difícil situación de la industria cafetera cubana.

    Los años 90 y la caída de la Unión Soviética

    Si bien, la industria del café no pasaba por un buen momento, el apoyo de la Unión Soviética les permitía a los cubanos disfrutar de un suministro más o menos estable de café.

    Sin embargo, la disolución del país soviético en 1991 supuso otro gran revés, ya que Cuba dependía de las exportaciones que comerciaba a otras naciones comunistas, lo cual hacía que tuviera pocos puntos de venta para sus productos.

    De esta forma, los años que siguieron al colapso de la URSS estuvieron marcados por grandes dificultades económicas y sociales para los cubanos.

    La Gran Recesión

    Desde principios de la década de 1990, hasta mediados de los años 2010, el café todavía estaba disponible, pero en muy pocas cantidades.

    Por lo que la escasez era la situación normal.

    De hecho, en su punto más bajo en 2007, Cuba produjo sólo 7.000 sacos de café, una cifra muy lejana de los 440.000 sacos que alguna vez exportó.

    La industria de café cubano en nuestros días

    Con apoyo del gobierno local, la producción de café cubano ha aumentado hasta una cifra que ronda los 120.000 sacos en la actualidad.

    Y, a pesar de que el crecimiento ha sido lento, lo cierto es que la producción ha mejorado bastante, tanto que las cafeterías han comenzado a resurgir.

    Si te interesa saber más sobre la industria del café Latinoamericano, por qué no le echas un vistazo al artículo: ¿Por qué Latinoamérica no es la región que más café consume en el mundo?

    Además, alguna vez te has preguntado ¿Cuál es la bebida preferida en América?

    Preparación del café cubano

    Debido a su forma de procesamiento, existen varias particularidades respecto a la preparación del café cubano.

    Pues, aunque este café es en esencia un espresso, no se usa la típica máquina de espresso para elaborarlo, sino que se utiliza una alternativa diferente.

    Por eso, a continuación, veremos cuál es esa alternativa, qué tipo de variantes tiene el café cubano y por último veremos cómo preparar un auténtico cafecito.

    La olla moka es la principal herramienta para preparar un buen “cafecito”

    El café cubano se prepara tradicionalmente en una olla moka o cafetera italiana.

    Así, esta máquina es un utensilio sencillo y eficiente que elabora el café empujando el agua hacia su parte superior a través de los posos con ayuda de la presión del vapor.

    De igual forma, lo usual es que el café cubano cuente con una molienda, por lo que su sabor es fuerte.

    Diferentes presentaciones del café cubano

    Básicamente el café cubano es un espresso dulce, por lo que las variantes de este café siempre tendrán al espresso cómo base.

    Café “colada cubana”

    Una “colada” es un café espresso servido en una tasa de 4 onzas que viene acompañado de mucha espuma (café batido con azúcar).

    Entonces, si bien, el espresso puede tener un sabor fuerte, la cantidad de espuma que lo acompaña hace que el amargor se diluya.

    “Cortadito” cubano

    El “cortadito” se compone de un trago de espresso cubano que no lleva azúcar, pero en su lugar tiene leche al vapor.

    Así, el “cortadito” es una versión más pequeña de un latte sin azúcar.

    Café con leche

    El café con leche al estilo cubano es muy similar al “cortadito”, pero en vez de llevar leche al vapor se adiciona leche entera caliente.

    Esta receta tampoco lleva azúcar. 

    Cómo preparar un buen cafecito cubano

    Vas a necesitar

    Lo que necesitas para preparar un café cubano

    Lo primero que debemos hacer es preparar un espresso. Sin embargo, si no tienes una cafetera italiana, una máquina de espresso o la preparación manual también funcionarán.

    Preparación de la crema o espuma de azúcar

    1. Toma 1 taza de azúcar blanca y agrégale las primeras gotas de espresso de la máquina o alrededor de 1 a 2 cucharaditas del café recién hecho.

    2. Después, deja que la máquina de café espresso continúe preparando mientras hace la espuma de azúcar.

    3. Luego, revuelve el azúcar y el café vigorosamente hasta que la mezcla se convierta en una espuma de azúcar pálida y espesa.

    4. Así, si no has hecho esto antes, tendrás que ir ensayando la cantidad adecuada de café que agregas, pues lo importante es que la espuma de azúcar esté espesa, pero goteante.

    5. Finalmente, combina el espresso preparado con la espuma de azúcar y revuélvelos lentamente hasta que se combinen.

    ¡Listo!  solo queda que sirvas en pequeñas tazas (como las del espresso) y disfrutes del café al estilo cubano.

    ¿Qué tipo de azúcar utilizar?

    Tradicionalmente, los cubanos utilizan, tanto la azúcar blanca, como la morena.

    No obstante, debes tener en cuenta que como el azúcar morena tiene melaza, puede dar un sabor extradulce y algo quemado.

    Además, la espuma del azúcar morena es más espesa, pero por lo demás, puedes utilizar la que más te guste.

    Entonces, ¿se te antoja probar esta delicia típica de Cuba?

  • Café Turco vs Café Cubano: ¿Cuál es la diferencia?

    Café Turco vs Café Cubano: ¿Cuál es la diferencia?

    El café es una bebida versátil con múltiples variaciones y adaptaciones en todo el mundo. Este blog tiene dos protagonistas: el café turco y el cubano. A continuación, encontrarás las características de estos cafés y sus diferencias.

    El café turco contiene una de las mayores cantidades de cafeína por ración. Se prefiere que los granos se tuesten ligeramente y se sumerjan en agua durante periodos prolongados para producir un café robusto con un sabor auténtico.

    Por su parte, el café cubano es similar a un espresso, al que se le añade un tipo especial de azúcar para dar algo de dulzura a la fuerte infusión, que de otro modo sería amarga. Este es el tipo de café más popular en Cuba y es el favorito en algunas partes de Florida.

    ¿Qué es el café cubano?

    Como territorio del gran imperio español, Cuba fue un foco de cultivo del grano de cafeína para el consumo de España, iniciando su negocio en tiempos tan tempranos como a mediados del 1700. Esta cultura del café incluso creció cuando los agricultores franceses que huían de la revolución francesa comenzaron a cultivar café también en Cuba.

    Sin embargo, en ese momento, el café cubano estaba todavía en su fase inicial, y a pesar de que Cuba era un destacado gigante exportador de café, le faltaba algo: una taza de café que pudieran llamar realmente suya.

    A diferencia de la mayoría de las variantes de café en el mundo, como el clásico Café Latte o el flat white, el café cubano, también llamado espresso cubano o cafecito, es más reciente.

    Esta variante de café sólo tomó auge cuando los italianos trajeron las máquinas de café expreso a la nación isleña, y desde entonces, ha tenido un aumento de popularidad.

    ¿Por qué es conocido el café cubano?

    Como cualquier otro café, el café cubano o el cafecito tiene su perfil de sabor, influenciado por las preferencias de su cultura de origen. El café cubano suele ser descrito como “café dulce”, porque el espresso cubano es precisamente eso: dulce.

    Una de las principales características del café cubano es que se hace en una cafetera Moka la mayoría de las veces. Si alguna vez ha intentado hacer café en una olla Moka, sabrá que tienen fama de ser extremadamente amargos.

    El café cubano es sin duda el café de los extremos con su perfil de sabor ya dulce: una mezcla dulce y amarga de café y azúcar.

    ¿Cómo se hace el café cubano?

    El café cubano requiere ingredientes específicos. La mayoría de los ingredientes son fáciles de conseguir. A continuación, encontrarás los ingredientes que se deben utilizar para el cafecito.

    • 16 gramos de granos de café de tueste medio
    • Agua caliente
    • Una cantidad generosa de azúcar demerara

    A continuación, las cosas que necesitas preparar antes de hacer cafecito o café cubano.

    • Hervir el agua
    • Limpia la olla Moka (asegúrate de que no haya residuos dentro ya que la mayoría tienen residuos)
    • Muele tu café pero asegúrate de que está molido grueso. Especialmente cuando se utiliza una olla Moka, los granos gruesos ayudan a controlar el amargor del resultado.

    Preparación del café cubano

    Ahora que lo hemos preparado todo, empecemos a preparar el café cubano. A continuación, te explicamos paso a paso cómo preparar el café cubano.

    • Añade el agua hirviendo a la base de la cafetera Moka y llena el fondo de la misma hasta que el agua llegue a la válvula.
    • Pon tu café molido grueso. No lo apisones. Nivela el café molido.
    • Poner a fuego alto. Permanece atento a cuando salgan las primeras gotas de café. Cuando lo haga, cógela      con una cuchara.
    • Haz la azuquita. Con el azúcar demerara y el café que acabas de recoger, bate el azúcar y el café en una jarra (de preferencia) hasta conseguir la consistencia deseada.
    • Añade el café de la cafetera Moka a la jarra.
    • Sirve.

    ¿Qué es el café turco?

    El café turco es muy famoso en todo el mundo por su rico sabor y su vistosa espuma.

    Se trata de un café tradicional que se elabora calentando lentamente el café molido muy fino en agua hasta el punto de ebullición. Para ello, se ha utilizado durante años una cafetera turca única, fabricada principalmente en cobre, llamada cezve o ibrik.

    La preparación del café por ebullición es el método más antiguo del mundo. De hecho, fue el método principal hasta finales del siglo XIX, cuando se desarrollaron algunos aparatos sofisticados para preparar el café, como los filtros, las cafeteras, las mokas, etc.

    Al preparar el café turco, el café molido extremadamente fino se pone en agua fría y se calienta lentamente.

    Este lento proceso de calentamiento permite que los granos de café liberen en el agua todos los sabores inherentes, incluidos los aceites aromáticos, de los que carecen otros métodos de preparación del café. Los aceites aromáticos de los granos de café se liberan exactamente a 96°C, por lo que el café turco debe calentarse hasta este punto. Sin embargo, no debe hervirse para evitar que los ácidos amargos se disuelvan en el café.

    Los granos de café para elaborar el café turco se tuestan de forma media u oscura y luego se muelen muy finamente, más fino que el espresso. El café turco debe molerse tan finamente que parezca polvo. Si el tamaño de la molienda del café no es lo suficientemente fino, no se hundirá y flotará dentro de la bebida y arruinará la experiencia del café. Tampoco habrá espuma sobre el café.

    Diferencias entre café turco y cubano

    Café cubano:

    • El café cubano se suele preparar con una cafetera Moka.
    • Se le añadebastante azúcar demerara, que es absolutamente necesario para que se considere un café cubano.
    • Por lo general, se utilizan granos tostados para espresso.

    Café turco:

    • A menudo contiene cardamomo molido.
    • Un tueste entre medio u oscuro funciona bien, pero no demasiado oscuro, o resulta muy amargo.
    • Para prepararlo, se utiliza un ibrik o cezve.
    • El azúcar es una preferencia en el café turco, es decir, se añade la cantidad que se desee o se bebe sin ella.

    En la siguiente comparación nutricional se puede observar la incidencia del azúcar en el café cubano frente al café turco.

    Comparación nutricional de café turco y café cubano
    Comparación nutricional del café cubano y el café turco.

    Conclusión

    Esta fue una comparación entre dos variaciones de preparación de café ciertamente populares. Esperamos que te haya resultado útil para entender cuáles son las diferencias entre el café cubano y el turco y cómo se preparan.

  • Café con huevo: tradición escandinava y receta de la abuela noruega

    Café con huevo: tradición escandinava y receta de la abuela noruega

    Última actualización: 7 de mayo de 2026 · Pilar: Preparación · Subtema: Métodos tradicionales

    El café con huevo (en noruego kaffe med egg, en sueco äggkaffe, en inglés egg coffee) es una preparación tradicional escandinava en la que el café molido se mezcla con un huevo entero crudo —cáscara incluida— y se hierve en agua. Suena raro. Funciona por química: la proteína del huevo coagula con el calor y atrapa los posos del café, clarificando la bebida sin filtro. El resultado es un café limpio, suave y con menor amargor que un café de olla tradicional. Esta es la guía técnica e histórica.

    Origen: Escandinavia rural + iglesias luteranas de Minnesota

    El café con huevo tiene dos genealogías documentadas que convergen:

    • Escandinavia rural, siglo XIX: en granjas de Noruega y Suecia, donde el café era caro y los huevos abundantes, mezclar un huevo permitía estirar el café molido y obtener una taza más suave de un grano de tueste oscuro. Era la bebida de las jornadas largas en el campo.
    • Inmigrantes escandinavos en EE.UU., finales del XIX: los noruegos y suecos que se asentaron en Minnesota, Wisconsin, Iowa y las Dakotas trajeron la receta a sus iglesias luteranas. El “Lutheran church basement coffee” se convirtió en una tradición tan arraigada que es objeto de chistes y libros (incluido Growing Up Lutheran de Janet Letnes Martin y Suzann Nelson, 1997). Aún hoy se sirve en eventos comunitarios.

    En las últimas dos décadas, cafeterías de tercera ola en Brooklyn, Minneapolis y Estocolmo han revivido el método como rareza histórica.

    La química: por qué un huevo clarifica el café

    Es el mismo principio que se usa para clarificar consomés en cocina clásica francesa: cuando una proteína (albúmina, en huevos o en sangre) se calienta en un líquido turbio, coagula formando una red tridimensional que atrapa partículas en suspensión. El resultado es un líquido translúcido.

    En el café con huevo:

    • El café molido produce muchos sólidos finos en suspensión cuando se hierve.
    • El huevo crudo (yema + clara) aporta proteínas y lecitina.
    • Al hervir, las proteínas coagulan formando una “balsa” (raft) que atrapa los posos.
    • Un chorro final de agua fría densifica la balsa y la hace caer al fondo.
    • El líquido superior queda limpio.

    La cáscara aporta calcio que neutraliza ligeramente la acidez del café. El sabor a huevo no se percibe en taza si la proporción es correcta (1 huevo por cada 2 L).

    Receta tradicional (8 tazas, 2 L)

    Ingredientes

    • 2 L de agua
    • 100 g de café molido medio (tueste medio u oscuro)
    • 1 huevo entero (cáscara incluida, previamente lavada)
    • 1/2 taza de agua fría adicional (para asentar)

    Procedimiento

    1. Calienta agua. Pon 2 L de agua a hervir en una olla grande.
    2. Mezcla café + huevo. En un bol, combina el café molido, el huevo entero (yema + clara) y un chorro de agua fría. Bate hasta formar pasta espesa. Aplasta la cáscara con un tenedor y añádela.
    3. Cocina. Cuando el agua hierva, añade la mezcla café-huevo. Revuelve y deja cocer a fuego medio 3-5 minutos. Se formará una capa flotante densa.
    4. Asienta con agua fría. Retira del fuego. Añade 1/2 taza de agua fría — los sólidos se hundirán al fondo.
    5. Sirve sin filtrar. Espera 1 minuto. Sirve con cucharón cuidadosamente, dejando los sólidos en el fondo. El café debe ser claro, limpio, sin posos visibles.

    Comparación con otros métodos sin filtro

    Café con huevoCafé de ollaCafé turco
    OrigenEscandinavia / EE.UU. luteranoMéxicoImperio Otomano
    MoliendaMediaMedia-gruesaPolvo finísimo
    EndulzadoNo (opcional)Piloncillo (en cocción)No (en cocción)
    EspeciasNingunaCanela, clavo, anísCardamomo (opcional)
    ClarificaciónSí (proteína de huevo)NoNo
    Posos en tazaNoSí (fondo)Sí (fondo)
    CuerpoLimpio, ligeroEspeso, dulceDenso, granuloso

    Café con huevo escandinavo vs cà phê trứng vietnamita

    Comparten el ingrediente principal —huevo— pero son completamente opuestos:

    • Café con huevo escandinavo: el huevo se cocina con el café para clarificarlo. Resultado: bebida limpia y suave.
    • Cà phê trứng vietnamita (literalmente “café con huevo”): yema cruda batida con leche condensada hasta punto de nieve, servida sobre espresso intenso. Resultado: postre líquido espeso, similar a un tiramisú.

    Solo coinciden en el nombre y el ingrediente. Si quieres el postre vietnamita, busca egg coffee Hanoi; si quieres el café limpio escandinavo, busca Lutheran church coffee o egg coffee Norwegian.

    Cuándo tiene sentido prepararlo

    • : si tienes que servir café para mucha gente (8-12 tazas) y no tienes cafetera grande.
    • : como experiencia histórica/cultural, especialmente con un café de tueste medio escandinavo.
    • : para visualizar la química de coagulación (es muy claro lo que pasa).
    • No: para un café especial de origen — el método aplasta la complejidad aromática.
    • No: si tienes filtros y método drip disponibles — la diferencia no compensa.

    Preguntas frecuentes

    ¿Qué es el café con huevo?

    El café con huevo (en noruego “egg coffee” o “kaffe med egg”, en sueco “äggkaffe”) es una preparación tradicional escandinava y luterana en la que se mezcla café molido con un huevo crudo —cáscara incluida— y se hierve en agua. La proteína del huevo coagula durante la cocción y atrapa los posos del café, dejando un líquido sorprendentemente claro y limpio.

    ¿De dónde viene esta receta?

    Tiene dos orígenes documentados: (1) Noruega y Suecia rurales del siglo XIX, donde se servía como bebida cotidiana en las granjas, y (2) las iglesias luteranas de los inmigrantes escandinavos en Minnesota y Wisconsin (EE.UU.) a finales del siglo XIX, donde se conoce como “Lutheran church basement coffee” — el café que se sirve en sótanos de iglesia tras misa.

    ¿Por qué se añade un huevo al café?

    Por dos razones técnicas: (1) la proteína (albúmina) del huevo coagula al contacto con el agua caliente y forma una red que atrapa los posos del café molido, clarificando el líquido sin necesidad de filtro; (2) los componentes del huevo neutralizan parte de los compuestos amargos del café, dando una taza más suave y dulce de lo que cabría esperar.

    ¿Es seguro tomar café con huevo crudo?

    El huevo se cocina al hervirlo con el café (5-10 minutos a 100 °C), por lo que cualquier riesgo de salmonela queda eliminado. La cáscara aporta calcio que neutraliza ligeramente la acidez. Sí es seguro, siempre que el huevo se hierva el tiempo recomendado.

    ¿A qué sabe el café con huevo?

    Sorprendentemente suave. La amargura típica del café hervido se atenúa por la proteína del huevo. El sabor es más cercano a un café drip suave que a un café de olla turca. La textura es limpia, sin posos. No tiene gusto a huevo perceptible si la receta se hace bien.

    ¿Cuál es la receta tradicional?

    Para 8 tazas (2 L): 2 L de agua, 100 g de café molido medio, 1 huevo entero, cáscara incluida. Se mezcla el café molido con el huevo batido y un chorro de agua fría hasta formar una pasta. Se añade al agua hirviendo, se cuece 3-5 minutos, se baja del fuego y se añade un chorro de agua fría para que los sólidos se asienten. Se sirve sin filtrar.

    ¿Es lo mismo que el café vietnamita con huevo (cà phê trứng)?

    No. El cà phê trứng vietnamita es un postre líquido con huevo crudo batido (yema + azúcar) montado a punto de nieve y servido sobre café espresso fuerte, similar a un tiramisú líquido. El café con huevo escandinavo es lo opuesto: un método de clarificación donde el huevo se cocina con el café para limpiarlo.

    ¿Dónde se bebe hoy?

    En zonas rurales de Noruega y Suecia se mantiene como tradición, especialmente en eventos comunitarios. En EE.UU., en iglesias luteranas escandinavo-americanas de Minnesota, Wisconsin, Iowa y Dakotas. Algunas cafeterías de Brooklyn y Minneapolis lo han revivido como “egg coffee artesanal” en la última década.

    Fuentes

    • Janet Letnes Martin, Suzann Nelson — Growing Up Lutheran (1997), capítulo sobre church basement coffee
    • Norwegian American — Egg Coffee: A Lutheran Tradition: norwegianamerican.com
    • Atlas Obscura — Norwegian Egg Coffee: atlasobscura.com
    • NPR — Hot Coffee, Cold Egg: A Lutheran Heritage (reportaje radiofónico, 2014)
    • The Splendid Table — entrevista con baristas de Minneapolis sobre revival del método
  • Café de olla: receta auténtica, historia y técnica

    Café de olla: receta auténtica, historia y técnica

    Última actualización: 7 de mayo de 2026 · Pilar: Preparación · Subtema: Métodos tradicionales

    El café de olla es una preparación tradicional mexicana que infusiona café molido con piloncillo (azúcar de caña sin refinar), canela y especias en una olla de barro, y se sirve sin filtrar. Es una receta nacida durante la Revolución Mexicana (1910-1920), conservada como patrimonio gastronómico, y una de las pocas preparaciones de café del mundo que combina decocción + endulzado + especias en una sola taza. Esta es la guía técnica e histórica.

    Origen: las soldaderas de la Revolución

    El café de olla nace funcional. Durante la Revolución Mexicana, las soldaderas —mujeres que acompañaban y abastecían a las tropas— preparaban el café en ollas de barro grandes con piloncillo y canela para que llevara energía rápida (azúcar), calor (especias) y resistencia (cafeína) a la caballería y la infantería en jornadas frías. El método se conservó porque combinaba ingredientes accesibles —café local, piloncillo, canela traída desde la época colonial— con un utensilio que cualquier hogar tenía: la olla de barro.

    De ese contexto militar pasó a la mesa familiar y, en el siglo XX, a las fondas y restaurantes mexicanos. Hoy es la preparación de café más reconocida de México y se considera parte del patrimonio gastronómico inmaterial.

    Receta auténtica (4 tazas)

    Ingredientes

    • 1 litro de agua
    • 60–70 g de café molido grueso (tueste medio-oscuro u oscuro, idealmente mexicano: Veracruz, Chiapas, Oaxaca)
    • 60 g de piloncillo (un cono pequeño)
    • 1 raja de canela mexicana de Ceilán (5–6 cm)
    • Opcionales: 2 clavos de olor, 1 estrella de anís, 1 tira de cáscara de naranja

    Procedimiento

    1. Hervir agua y aromatizar. En una olla de barro, calienta el agua con la canela, los clavos, el anís y la cáscara de naranja. Lleva a ebullición y deja infusionar 5 minutos a fuego bajo.
    2. Disolver el piloncillo. Añade el piloncillo y revuelve hasta que se disuelva completamente. El agua tomará un color caramelo oscuro.
    3. Añadir el café molido. Retira la olla del fuego, añade el café molido y revuelve. Tapa la olla y deja reposar 5 minutos. Es una decocción: el calor residual extrae sin sobre-cocinar.
    4. Servir sin filtrar. Sirve directamente con un cucharón en jarritos o tazas, dejando que el polvo se asiente al fondo de la olla. No se filtra.

    Por qué la olla de barro importa

    • Distribución térmica: el barro distribuye el calor más uniformemente que el acero o aluminio, evitando puntos calientes que pudieran sobre-extraer el café localmente.
    • Sin sabor metálico: el café tiene compuestos que reaccionan con metales y producen notas a hierro o moneda. El barro es inerte.
    • Absorción de aceites: el barro poroso absorbe parte de los aceites volátiles, dándole al café un perfil ligeramente más terroso y suavizando la astringencia.

    Si no tienes olla de barro, una de acero inoxidable funciona, pero el resultado no será idéntico. Olla de aluminio: evítala, transmite sabor metálico al café ácido caliente.

    Variantes regionales

    RegiónVarianteDiferencia
    VeracruzCafé lecheroSe sirve mitad café de olla, mitad leche caliente
    OaxacaCafé con cáscaraSuma cáscara de naranja seca y un toque de chocolate de metate
    ChiapasCafé tradicionalSin clavo ni anís — solo canela y piloncillo, perfil más limpio
    PueblaCafé de olla con anísDomina el anís estrellado, perfil más especiado
    YucatánCafé yucatecoSuma vainilla y reducción de tiempo en olla

    Errores comunes

    • Hervir el café. Si dejas el café molido hirviendo más de 2 minutos, se sobre-extrae y queda amargo. La regla es: añade el café fuera del fuego y deja reposar tapado.
    • Molienda demasiado fina. Una molienda fina (tipo espresso) suelta demasiado polvo y enturbia la taza al servir. Usa molienda gruesa (tipo French press).
    • Sustituir piloncillo por azúcar blanca. Pierde las notas a melaza y caramelo. Si no hay piloncillo, usa azúcar moreno sin refinar (panela, papelón, rapadura).
    • Demasiada canela. Una raja de 5-6 cm es suficiente para 1 litro. Más, y la canela domina el café.

    Preguntas frecuentes

    ¿Qué es el café de olla?

    El café de olla es una preparación tradicional mexicana que infusiona café molido con piloncillo (azúcar de caña sin refinar), canela y, opcionalmente, clavo, anís estrellado o cáscara de naranja. Se prepara en una olla de barro y se sirve sin filtrar, en taza o jarrito de barro.

    ¿De dónde viene el café de olla?

    Su origen documentado se remonta a la Revolución Mexicana (1910–1920). Las soldaderas —mujeres que acompañaban y abastecían a las tropas— preparaban el café en grandes ollas de barro con piloncillo y especias para que la caballería y la infantería tuvieran energía y calor en las jornadas frías. La preparación sobrevivió como tradición popular y hoy es parte del patrimonio gastronómico mexicano.

    ¿Qué tipo de café se usa?

    Tradicionalmente se usa café molido grueso, de tueste medio-oscuro u oscuro. Los cafés mexicanos de Veracruz, Chiapas y Oaxaca son los preferidos. La molienda gruesa evita que el polvo se asiente excesivamente al servir sin filtro.

    ¿Cuál es la proporción correcta de ingredientes?

    Una receta estándar para 4 tazas: 1 litro de agua, 60–70 g de café molido grueso, 60 g de piloncillo (≈ 1 cono pequeño), 1 raja de canela. Las variantes regionales añaden 2 clavos, 1 anís estrellado o tira de cáscara de naranja.

    ¿Por qué se usa olla de barro?

    La olla de barro tiene tres funciones: distribuye el calor de manera más uniforme que el metal, no transmite sabores metálicos al café, y absorbe parte de los aceites volátiles dándole al café un perfil característico ligeramente terroso. Funciona también en olla de acero inoxidable, pero el resultado no es idéntico.

    ¿Cuál es la diferencia entre café de olla y café tradicional turco?

    Ambos son métodos de decocción —el café se cocina en agua, no se filtra al servir— pero el café turco usa molienda finísima (polvo) y se cocina en cezve o briki sin endulzar previamente. El café de olla usa molienda gruesa, se endulza con piloncillo durante la cocción y suma especias dulces. Los perfiles en taza son muy distintos.

    ¿Se puede preparar café de olla sin piloncillo?

    Tradicionalmente no: el piloncillo es lo que define el sabor. Si no encuentras piloncillo, el sustituto más cercano es el azúcar moreno de caña sin refinar (panela en Colombia, papelón en Venezuela, rapadura en Brasil). El azúcar blanco refinado no produce el mismo resultado: le faltan los notas a melaza y caramelo del piloncillo.

    ¿Cuántas calorías tiene una taza?

    Una taza de 200 ml con 15 g de piloncillo aporta aproximadamente 60–70 kcal (las calorías vienen del piloncillo). El café puro aporta 0–2 kcal. Si reduces el piloncillo a la mitad, el aporte calórico baja proporcionalmente.

    Fuentes

    • Larousse Cocina (México) — Café de olla: ficha tradicional: laroussecocina.mx
    • Secretaría de Cultura de México — Patrimonio gastronómico inmaterial: cultura.gob.mx
    • Asociación Mexicana de la Cadena Productiva del Café (AMECAFÉ): amecafe.org.mx
    • Sandra Aguilar-Rodríguez — The Mexican Revolution and Food, en The Routledge History of Latin American Food (2024)
    • James Hoffmann — The World Atlas of Coffee, 2nd ed., 2018, capítulo México
  • Aprende a preparar el mejor Café helado al estilo japonés

    Aprende a preparar el mejor Café helado al estilo japonés

    Para muchos un café caliente representa la mejor experiencia del día, pero, ¿Quién dice que el café frío no puede ser igual de bueno?

    Por eso, ¿Qué tal si aprendes a preparar un delicioso café helado al estilo japonés?

    De esa forma, saldrás de la rutina del café caliente y al mismo tiempo podrás degustar una preparación diferente de esta bebida.

    Quédate, y te diremos cómo puedes impresionar a tus amigos y familiares con esta interesante receta. 

    ¿Qué es el café helado al estilo japonés?

    A diferencia de otras preparaciones de café en frío, el café helado al estilo japonés se prepara directamente sobre hielo.

    De esta forma el café de estilo japonés se elabora utilizando filtros de papel sobre una base hecha de cerámica o metal.

    Sin embargo, este café también se puede preparar con una máquina de goteo, lo que permite preparar café caliente directamente en una taza llena de cubitos de hielo.

    ¿Cómo preparar café helado al estilo japonés?

    Elaborar este café es bastante fácil, por eso, a continuación, te describiremos qué necesitas para esta preparación.

    ¿Qué vas a necesitar?

    • 30 gramos de café molido (se recomienda que la molienda sea entre fina y mediana).
    • 180 gramos de hielo en cubitos.
    • 270 ml de agua caliente (a 96 C).
    • Cafetera de goteo.
    • 1 tetera o un hervidor de agua.
    • 1 báscula.

     Preparación

    Mide y muele el café

    Mide 30 gramos de café y muélelo de forma que no quede ni muy fino ni muy grueso. Así, la idea es que el café quede un poco más fino que lo que se acostumbra a usar con un café tradicional.

    Pesa el hielo y al agua

    Pesa 180 gramos de hielo y viértelos en una taza y, a continuación, coloca los 270 ml de agua en un hervidor.

    Enjuaga el filtro de café

    Vierte un poco de agua caliente sobre el filtro para limpiarlo de cualquier impureza que pueda tener, luego, pon la cafetera de goteo sobre la taza que contiene los cubitos de hielo.

    Ahora coloca el café en el filtro.

    Añade el agua al café

    El objetivo es que utilices una medida de agua que cubra aproximadamente de 2 a 3 veces la cantidad de café que depositaste en el filtro.

    Por esta razón, se recomienda usar 60 gramos de agua y verterlos de forma que el café quede sumergido entre 45 y 60 segundos.

    Después, revuelve el café con una cuchara, para que los aromas y los sabores se integren mejor. Posteriormente agrega el agua restante de forma lenta y con movimientos circulares.

    Al finalizar, deja que el café repose por al menos 3 minutos.

    Revuelve el café dentro de la taza

    Debes revolver el café caliente hasta que todo el hielo se haya derretido y al mismo tiempo, asegúrate de seguir revolviendo el café que está el filtro, para que no se desperdicie nada.

    Sirve el café al estilo japonés

    Una vez que ya sirvas el café en tu taza preferida, adiciona un poco más de hielo y listo, ahí tienes tu café helado al estilo japonés.

    Sigue estos consejos y mejorarás aún más tu café helado

    Como has visto, preparar café helado japonés, es muy similar a preparar un café con el método de vertido.

    No obstante, hay algunas diferencias que debes tener en cuenta, pues, al fin y al cabo, el hielo afecta el sabor del café.

    De esta forma, cuando la temperatura del café disminuye, la intensidad aromática de esta bebida se reduce.

    Es decir, cuando el café está frío tiene un sabor menos intenso y, como este café se ha preparado directamente sobre hielo, pues es natural que la bebida esté más diluida de lo usual.

    Entonces, para contrarrestar estos efectos es importante que hayas dejado reposar el café recién filtrado y que también hayas revuelto el café que está en el filtro.

    De esa forma, el sabor del café será menos propenso al cambio brusco de temperatura cuando se encuentre con el hielo.

    2 elementos claves para preparar un buen café al estilo

    Hay 2 elementos fundamentales a tener en cuenta durante la elaboración de un café helado japonés.

    Así, el primero es la proporción de café y el segundo, la proporción de hielo a agua.

    De esta manera, tener las proporciones correctas de estos componentes es la diferencia entre una bebida con un buen sabor y otra cuyo sabor es débil.

    Por eso, lo ideal es que cuando vayas a hacer esta receta, utilices está proporción: entre 1:15 y 1:18 de café versus agua.

    Y es que, esta proporción es similar a aquella con la que se prepara el café vertido en caliente.

    Sin embargo, el café helado japonés utiliza hielo y agua caliente, por lo que también tenemos que averiguar la mejor proporción de hielo a agua.

    Entonces, en el caso de esta receta, se utilizan 30 gramos de café para preparar 450 ml.

    Por lo tanto, los creadores de la receta proponen que el 40% del peso del café se tome como el hielo y el 60% se tome como el agua caliente.

    De esta forma, se necesitan 180 ml de hielo y 270 ml de agua caliente.

    Por su parte, ten presente que los 180 ml de hielo son para enfriar rápidamente el café, de modo que llegue a temperatura ambiente.

    Pero, no te compliques, pues en términos generales, un cálculo de entre el 35% y el 45% del peso en hielo funcionará.

    Eso sí, recuerda que, si agregas demasiado hielo, el cambio brusco de temperatura será mayor y los sabores del café al igual que el aroma, resultarán afectados.

    Por último, considera que una vez hayas preparado y revuelto el café, si todavía hay algo de hielo en la taza, es mejor que lo deseches.

    El tamaño de la molienda importa

    Si bien, dijimos que el molido del café debería ser intermedio (ni muy grueso, ni muy fino), el caso es que, debido al hielo presente en esta preparación, sí es conveniente que el café tenga un molido fino.

    Esto porque un tamaño más fino en la molienda producirá un sabor más robusto, lo que evitará que el café tenga un gusto demasiado suave.

    Es mejor dejar que el café repose

    La baja temperatura del café es un factor importante a tener en cuenta si queremos que la bebida preserve un buen sabor.

    Por esta razón, es recomendable que dejes que el café repose por más tiempo, en comparación con otras preparaciones en caliente.

    De este modo, incrementas las posibilidades de que el café retenga mejor sus sabores y aromas, una vez entre en contacto con el hielo.

    No olvides agitar el café

    Agitar el café es un paso muy importante en el proceso de preparación, ya que permite la buena fijación de los sabores del café.

    Así, lo mejor es que revuelvas el café 2 veces durante el proceso de preparación.

    La primera vez, al momento en que dejas que la mezcla repose y la segunda, cuando ya el café caliente entre en contacto con el hielo.

    Recuerda siempre que, esta preparación aumenta la dilución normal del café, por lo que hay que tener mucho cuidado de que no quede demasiado “aguado”.

    Mejor dicho, la agitación va a permitir que los sabores y aromas que no se alcanzan a impregnar durante el reposo del café, lo hagan de forma definitiva antes de servir.

    ¿Qué diferencia al café helado japonés de otras preparaciones en frío?

    Cuando preparamos café en caliente estamos asegurando que el café conserve su sabor, ya que las características intrínsecas de los granos se van a mantener incluso después de que la bebida se enfríe.

    Por el contrario, el agua fría no suele extraer bien el sabor presente en el café.

    Por eso las preparaciones en frío presentan unos niveles más bajos de amargor y acidez, lo cual no es necesariamente malo, pero ciertamente le resta cuerpo y robustez a la bebida.

    Además, las preparaciones en frío eliminan algunos de los matices del café.

    Por lo anterior, no es una buena idea hacer preparaciones en frío con granos de café premium, pues lo cierto es que muchas de sus características se perderán en la elaboración.

    No obstante, la forma en la que se prepara el café helado japonés garantiza que los sabores y aromas naturales se conserven casi igual que lo hacen en las preparaciones en caliente.

    Y es que, según algunos expertos, el café helado japonés es la mejor forma de hacer café en frío, sin perder el sabor natural de esta bebida.

    Ventaja del café helado al estilo japonés sobre otras preparaciones en frío

    A menudo, encontramos en internet y en otras fuentes que el café en frío debe dejarse reposar durante horas para que su sabor se preserve.

    Incluso, hay preparaciones que dejan el café en reposo hasta por 24 horas antes de que se sirva.

    Por el contrario, la preparación del café helado japonés toma entre 4 y 5 minutos, lo cual es solo un poco más que la de una preparación estándar.

    Por lo tanto, no es necesario dejarlo de 3 a 5 horas para el café de goteo frío lento o, 12 a 24 horas para el café frío usando inmersión.

    Entonces, este es el mejor método de preparación de café helado para aquellos con prisa.

    Pero, no todo lo que brilla es oro con el café helado japonés

    Los que amamos el café y al mismo tiempo no nos gusta esperar una eternidad para saborearlo, podemos encontrar en el café helado al estilo japonés un gran aliado.

    No obstante, hay algo que no es tan bueno (después de todo, nada es perfecto).

    Y es que, la preparación de este café helado solo permite preparar 1 taza a la vez, por lo que, si estás en compañía de más personas, será un poco dispendioso elaborar café para todos.

    Esa sí es una ventaja de otras preparaciones en frío y en caliente, ya que con ellas puedes preparar toda la cantidad de café que necesites.

    Al mismo tiempo, otra desventaja del café helado japonés es que familiarizarse con las proporciones de los ingredientes (agua y café) puede tomar tiempo y práctica.

    Por lo cual, es necesario que intentes preparar esta receta, por lo menos un par de veces antes de que quieras impresionar a tus amigos.

    Además, es bueno que te habitúes a dejar reposar el café, así como a revolverlo (si aún no lo haces), pues al momento de preparar el café helado debes haber domado por completo estas habilidades.

    Recuerda que una mala preparación conducirá a un café excesivamente diluido y con poco sabor.

    Entonces, ¿te animas a preparar un café helado al estilo japonés?

  • Café picante: beneficios para la salud y cómo prepararlo

    Café picante: beneficios para la salud y cómo prepararlo

    La cayena o pimienta roja es utilizada para sazonar alimentos, principalmente en México, Centroamérica y Sudamérica. En consecuencia, es posible adicionarla al café para darle un giro interesante a su sabor tradicional.

    Las especias en el café tienen una larga tradición en las culturas turca y mexicana. La pimienta de cayena en el café es la extensión natural de estas ideas y funciona bien, siempre y cuando te guste el café con un perfil de sabor picante.

    Sin embargo, es recomendado empezar poco a poco; con una pequeña pizca de cayena como primer acercamiento. Si eso va bien y quieres probar un poco más, sigue leyendo para descubrir más sobre esta bebida y la preparación más común.

    En este blog te explicaremos cómo añadir pimiento rojo al café para preparar un estilo de café único y delicioso que está ganando popularidad.

    ¿Por qué pimiento de cayena?

    Tanto la pimienta de cayena como el café tienen beneficios para la salud si se consumen de forma responsable. De manera que, si te gusta el café y las comidas picantes, es una tentación querer juntarlas. Además, puedes equilibrarla con leche y chocolate para evitar que la pimienta de cayena resulte abrumadora.

    Beneficios para la salud de la cayena en el café

    La pimienta de cayena se ha estudiado ampliamente y se ha relacionado con diversos beneficios para la salud. Una de las afirmaciones más respaldadas es que la pimienta de cayena aumenta el metabolismo a través de un proceso llamado termogénesis.

    Esto se ha evaluado a través del efecto de un componente de la cayena, la capsaicina. Estudios apuntan que quienes la consumieron en su desayuno quemaron una media del 51% más de calorías que un grupo de control.

    Otros beneficios de añadir pimienta de cayena a la dieta son la reducción de la presión arterial y la supresión del apetito para ayudar a perder peso.

    Además de los beneficios nutricionales y para la salud, una sencilla razón para añadir pimienta de cayena al café es su sabor.

    ¿Tiene riesgos para la salud el uso de la cayena en el café?

    Aunque la pimienta de cayena tiene muchos beneficios, puede ser perjudicial para algunas personas. Si ya tienes problemas de úlceras estomacales, reflujo ácido o acidez, la pimienta picante y el café pueden empeorar estas cosas.

    Además, algunas personas son susceptibles al contenido de cafeína de una taza de café. El exceso de cafeína en el café podría aumentar los problemas intestinales, la ansiedad, el insomnio y el nerviosismo.

    Quemaduras de pimienta de cayena

    A veces ocurren errores desafortunados. Una quemadura con bebida caliente puede ser algo común, pero también puede ser peligroso si además hay pimienta picante en el vaso. La capsaicina, propiedad de la cayena, tiene beneficios para la salud, pero sigue siendo increíblemente ácida y puede quemarte la piel, la boca o los ojos.

    Si te has pasado con la pimienta en el café, no pasa nada. No bebas agua para intentar enfriar la quemadura. En su lugar, coge un poco de leche o yogur y deja que se asiente en tu boca durante un rato. El agua moverá los aceites de capsaicina y a veces empeorará el dolor, pero las grasas de la leche descomponen los aceites y liberan el dolor.

    Para aliviar el dolor punzante de una quemadura de pimienta, sumerge la zona afectada en una compresa fría de leche. Si el aceite te entra en los ojos, no temas enjuagarlos con leche. La leche no te hará daño a los ojos y es la forma más fácil de disolver la capsaicina.

    ¿Cómo añadir pimienta de cayena en el café?

    Si has decidido poner pimienta de cayena en tu café, hay varias maneras de hacerlo. Puedes ponerla en los granos o mezclarla en el propio café caliente.

    El método más sencillo es poner la pimienta en una taza de café ya preparada. A algunas personas les gusta añadir leche y azúcar para compensar el picante, pero muchos amantes del picante disfrutan del café con cayena solo.

    Por otra parte, el café de cayena elaborado en frío también es posible y puede ser incluso más potente que el caliente porque la pimienta tiene más tiempo para disolverse.

    A continuación, encontrarás la recetas en detalle para preparar esta particular bebida fría.

    Materiales

    Ingredientes

    • 25 g de café molido
    • 1/8 de cucharadita de pimienta de cayena en polvo
    • 8-10 cubitos de hielo
    • 750 ml de agua

    Instrucciones

    1. Poner el agua a hervir.

    2. Verter el café molido y la pimienta de cayena en una prensa francesa.

    3. Añadir agua caliente a la prensa francesa.

    4. Poner la tapa y dejar reposar durante 4 minutos, luego presionar el émbolo hacia abajo.

    5. Verter el café en una jarra o un recipiente equivalente y dejarlo enfriar.

    6. Poner cubitos de hielo en un vaso alto y luego verter el café.

    7. Remover bien y servir.

    Conclusión

    La pimienta de cayena es un complemento popular para muchos platos, y el café no es una excepción. La pimienta combina bien con el café y proporciona beneficios para la salud como un extra. Con la cantidad adecuada de cayena en el café, puedes darle a tu taza un toque y llevarla a niveles de cafetería.

  • Café turco: ¿Qué es y cómo prepararlo en casa?

    El café turco o a la turca fue declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad desde 2013, por sus características especiales y tradicionales para prepararlo y servirlo.

    Este particular método es usado comúnmente en Turquía y sus países cercanos. Localmente se conoce como kahve o türk kahvesi y es una de las primeras formas de preparar café de las que se tiene registro.

    Si el café negro y cargado es de tus favoritos, seguramente estarás a gusto probando esta maravilla turca, porque es un café bastante fuerte. A continuación, explicaremos puntualmente qué es el café turco, cómo prepararlo y unpoco de su historia.

    ¿Qué es exactamente el café turco?

    Este método de preparación es un café hecho con una pequeña cantidad de agua y una gran cantidad de café, hervido durante unos segundos y dejado reposar durante un par de minutos antes de servirlo.

    Los granos de café que se utilizan son finamente molidos y mezclados con agua dentro de una cezve (cazo cafetero), llamada ibrik en Turquía. Es servido sin filtrar en tazas demitas.

    El ratio, es decir la cantidad proporcional de agua y café, que se utiliza para preparar café turco es de 10 gramos de café por cada 100 ml de agua.

    A veces se prepara con azúcar y especias como el cardamomo y el clavo. En las cafeterías, suele servirse en una bandeja junto con un pequeño vaso de agua y un dulce.

    Se debe tomar en cuatro o cinco sorbos, pero una parte no se bebe para evitar consumir el sedimento del café molido en el fondo y no suele servirse con leche o crema.

    ¿Qué se necesita para preparar el café turco?

    Antes de aventurarnos con la preparación conviene saber qué son cezves, demitas y qué café se usa en esta receta turca.

    Cazo Cezve para café turco

    Cezve es una palabra turca de origen árabe que significa un trozo ardiente, una brasa ardiente o un trozo de fuego. La palabra Cezve surgió probablemente en la época otomana como parte de la historia del café turco ya que el café fue descubierto originalmente en la provincia de Yemen.

    Tienen forma de jarra y un mango muy alargado. También se conocen como jezves o gezves. Vienen en diferentes tamaños y es importante utilizar el tamaño adecuado para el número de tazas que se desea preparar.

    Podemos decir que hay tres categorías.

    • Grandes: En estos se pueden preparar hasta 10 tazas de café turco.
    • Medianos: Están hechos para hacer entre 3 y 4 tazas.
    • Pequeños: Hacen 1 o 2 tazas.

    Los cezves también están hechos en una variedad de materiales. Esto es un punto para tener en cuenta ya que cada material tiene su propia capacidad para retener calor.

    A continuación, están ordenados de mejor a peor según su material:

    • Plata
    • Cobre
    • Oro
    • Aluminio
    • Platino
    • Acero inoxidable

    El cezves más común es el hecho de cobre ya que es casi tan bueno como el de plata, pero su precio llega a ser 10 veces menor, entre los 25 y 30 USD.

    Tazas Demitas para café turco

    El café turco se sirve en tazas demitas o demitazas sobre un platillo. Son tazas pequeñas con una capacidad de entre 60 y 90 ml.

    Vienen en diferentes diseños. Para tomar café turco se recomienda utilizar tazas demitas de fondo ancho con forma similar a un mug.

    El fondo más ancho sirve para crear una capa más fina de sedimentos de café y también actúa como una bolsa para atrapar el café cuando se bebe de la taza.

    ¿Qué tipo de granos de café se usan para el café turco?

    Los turcos utilizan granos de café procedentes de todo el mundo, ya que el café no crece en Turquía. Lo que sí es importante es que el café se elabora con granos de café arábica. Esto difiere con el café griego, que se prepara con robusta.

    El tueste predominante en Turquía es oscuro, lo que hace que su café tienda a ser amargo.

    El café turco requiere una molienda fina, que se suele hacer en casa con un molinillo manual.

    La marca más popular es Kurukahveci Mehmet Efendi. Dos libras de esta marca cuestan alrededor de 30 USD o 110.000 COP.

    Por un precio similar también podemos comprar café molido para expreso. Aunque no sea tan fino como el turco, puede funcionar si no tenemos otra opción.

    Cómo preparar café turco paso a paso

    Para preparar 2 tazas de café turco necesitamos lo siguiente:

    • 1 cezve de cualquier tamaño
    • 150ml de agua
    • 1 cucharada de café molido (15g). En caso de que vayamos a moler café en casa, necesitaremos 15g de granos de café, pero recomendamos añadir un par de gramos más porque puede pasar que queden residuos en el molino y se queden unos gramos en el proceso.
    • Azúcar (opcional)

    Si ya tenemos todo listo, podemos seguir los siguientes pasos:

    1. Moler el café

    En primer lugar, los granos de café se muelen manualmente hasta que queden muy finos.

    Pocos molinillos eléctricos son capaces de moler lo suficientemente fino para el café turco debido a que se puede atascar.

    *En caso de no tener molino, podemos optar por comprar el café ya molido e ir directamente al paso 2.

    2. Calentar el agua en el cezve

    Añadimos el agua a temperatura ambiente y ponemos a calentar hasta antes de que hierva. O sea, hasta antes de que se empiecen a hacer pequeñas burbujas en los lados del cezve.

    3. Agregar el café molido

    Cuando el agua esté a punto de hervir, la retiramos del fuego y añadimos el café molido. El café hará espuma, no debería derramarse a menos de que el cezve sea muy pequeño.

    Para lograr más espuma, que es el objetivo, podemos volver a poner el cezve al fuego durante 2 o 3 segundos, retirarlo y repetir. Siempre debemos estar pendientes de que no pierda la espuma.

    Luego lo dejamos reposar durante 2 o 3 minutos. Nunca se revuelve durante o después de la elaboración.

    4. Servir

    Una vez preparado el café, se vacía casi todo el contenido de la cezve sin filtrar en tazas demitas. Podemos endulzar con azúcar.

    Los residuos de café caen al fondo formando una capa en la base de la taza. Esto es muy parecido al sedimento que queda en el fondo de una taza de café preparada con una prensa francesa.

    Método de arena caliente para preparar café turco

    Una de las particulares tradiciones que rodea al café turco es la que implica el uso de arena caliente. Es un método que más que cambiar el sabor, lo que hace es quizá adentrarnos en una experiencia más tradicional, pero menos práctica.

    Este método tiene su origen en las arenas calientes de Turquía y la Península Arábiga. Principalmente en las zonas menos pobladas, donde hay más arena y el clima es mucho más caluroso.

    Su uso es sencillo e intuitivo: en lugar de fogón o estufa como método principal para calentar el cezve, usamos la arena caliente. Esta debe estar entre 50°C y 100°C.

    Para aplicar este método, lo que debemos hacer es llenar una cacerola con arena y calentarla. Puede ser en la estufa. Luego, introducimos el cezve en la arena; entre más profundo lo insertemos, mayor calor recibirá.

    Luego, seguimos con la receta normal. Retiramos de la arena, agregamos el café y volvemos a ponerlo en la arena hasta tres veces.

    El uso de arena caliente hará que la preparación del café sea más lenta, pero puede ser más fácil de controlar, ya que la intensidad del calor aplicado lo controlaremos según qué tan profundo pongamos el cezve. Al ser más lento, también nos da más tiempo para “maniobrar” el cezve y prevenir que el café pueda hervir completamente, lo cual quitaría toda la espuma.

    Historia del café turco

    Toda la región de lo que hoy conocemos como Turquía estuvo bajo el dominio del Imperio Otomano. Esto incluye a la Península Arábiga, Oriente Medio, Grecia, los Balcanes y el Norte de África.

    Entonces, esta forma de preparar café es común en la región y cada zona hizo sus variaciones según el tipo de grano de café o utensilios utilizados.

    El café llegó a estos territorios desde Etiopia y Yemen en el siglo XVI con la apertura de las primeras cafeterías. En 1517, el Imperio Otomano invadió Yemen y llevaron el café a los sultanes de Estambul. Fue muy bien recibido y así importaron el café yemení ya tostado.

    Los viajeros europeos conocieron el café en Turquía en el siglo XVII y lo llevaron a Europa. Luego llegó incluso a ser prohibido y tuvo que pasar un siglo para que cruzara el Océano Atlántico y llegara a América.

    Beneficios del café turco

    El café turco ayuda a prevenir los mismos problemas de salud que cualquier otro café negro. Estos incluyen:

    • Enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares.
    • Enfermedades hepáticas, como la enfermedad del hígado graso no alcohólico, la fibrosis y la cirrosis hepáticas.
    • Diabetes de tipo 2
    • Trastornos cerebrales, como la depresión, la enfermedad de Alzheimer y la enfermedad de Parkinson

    Debido al amargor del café turco, mucha gente lo toma con azúcar, lo que aumenta las calorías. Una ración de café turco endulzado contiene unos 11,5 g de azúcar, lo que eleva el total de calorías a 46 kcal por taza.

    Conclusión

    El café turco es una forma de preparar café tradicional e histórica. Su esencia también radica en la experiencia al prepararlo y beberlo.

    Y, si optamos por el método de arena caliente, casi que podemos hablar de un ritual que nos puede conectar con otras culturas.