¿Tomar café en vasos plásticos podría matarte?

Durante mucho tiempo el plástico era una opción segura de uso como recipiente gracias a la durabilidad garantizada que tenía. Sin embargo, ahora es considerado una amenaza para la vida en el mundo. Se podría decir que es como un veneno lento.

Esta hipótesis se ve reforzada por la creciente tendencia a padecer enfermedades como cáncer o afectaciones en la tiroides, por lo que algunos estudios apuntan a establecer una relación de estas complicaciones de salud con el incremento del uso de plástico en las últimas décadas.

A pesar de este conocimiento, el plástico es muy utilizado en la industria de los alimentos y bebidas en forma desechable, es decir, se utiliza una sola vez y se desecha.

En este blog revisaremos por qué se le atribuyen propiedades negativas al plástico y cómo se relacionan con el consumo de café en vasos de un solo uso.

Sustancias químicas tóxicas presentes en el plástico

Los vasos de plástico desechables, las pajitas, pitillos o popotes y los envases de alimentos contienen muchas sustancias químicas tóxicas, como estireno, BPA (Bisfenol A) y formaldehído.

Bisfenol A

El bisfenol A o BPA es un disruptor tiroideo y endocrino. Esto significa que las sustancias químicas del BPA afectan a la producción de hormonas y a la expresión genética.

Un estudio de 2021 encontró que no hace falta mucho para alterar las hormonas. Incluso pequeñas cantidades de BPA pueden afectar a la salud. Estas pequeñas exposiciones químicas pueden acumularse cuando las personas tienen el hábito diario de consumir líquidos calientes como el café en un recipiente de plástico.

La exposición al BPA no sólo altera las hormonas, sino que tiene potencial para promover la autoinmunidad. La autoinmunidad es la presencia de anticuerpos, que son producidos por los linfocitos B y linfocitos T, dirigidos contra componentes normales de una persona.

¿Cómo saber si tu recipiente plástico tiene BPA?

La forma de identificarlo es rápida y sencilla. Debes buscar el número de plástico impreso en el recipiente; usualmente en la parte inferior. La mayoría de los recipientes marcados con el número 7 o las letras “PC” tienden a tener BPA.

No todo el plástico número 7 contiene BPA. De hecho, algunos fabricantes tienen la capacidad de producir plástico número 7 sin BPA, pero a menos que el fabricante lo haga explícito en el recipiente, no podrás distinguir la diferencia porque tanto el plástico número 7 con BPA como el libre de BPA están etiquetados de forma idéntica. Entonces, lo mejor es asumir que tiene BPA y tratar de evitarlo.

El número 7 es el más alto en la clasificación de los plásticos. Además de ser un indicio de que contiene BPA, esta categoría agrupa al policarbonato y “otros plásticos”, por lo que los protocolos de reutilización y reciclaje no están estandarizados dentro de esta categoría.

Sin embargo, cabe resaltar que se está desarrollando una nueva generación de plásticos compostables, fabricados con polímeros de base biológica como el almidón de maíz. Estos también se incluyen en la categoría número 7. Estos plásticos compostables llevan las iniciales “PLA” en la parte inferior, cerca del símbolo de reciclaje. Algunos también pueden decir “Compostable”.

¿Qué significan los otros números en los plásticos?

Así como existe el número 7, hay otras 6 categorías (del 1 al 6) para identificar las propiedades del plástico que se está usando. A continuación, revisaremos brevemente de qué se trata cada una para que te hagas una idea de lo que puedes encontrar en los distintos recipientes.

Número 1 – PET (tereftalato de polietileno)

El PET es uno de los plásticos más utilizados y se encuentra en la mayoría de las botellas de agua y refrescos. Estudios apuntan a que este material puede llegar a ser cancerígeno.

El plástico PET es reciclable, pero no se debe reutilizar.

Número 2 – HDPE (polietileno de alta densidad)

El plástico HDPE es el plástico rígido que se utiliza para fabricar, por ejemplo, botellas de detergente o aceite, juguetes y algunas bolsas de plástico.

El polietileno de alta densidad es el plástico más reciclado y se considera una de las formas más seguras de plástico ya que los productos fabricados con HDPE son reutilizables y reciclables.

Número 3 – PVC (cloruro de polivinilo)

El PVC es un plástico blando y flexible que se utiliza, entre otros, como material de revestimiento de los cables de aparatos electrónicos o para fabricar tuberías.

El PVC es apodado el “plástico venenoso” porque contiene numerosas toxinas que puede filtrar durante todo su ciclo de vida. Además, los productos fabricados con plástico PVC no son reciclables y, aunque pueden reutilizarse, no se debe hacer esto con el fin de usarlos como recipientes de alimentos.

Número 4 – LDPE (polietileno de baja densidad)

Este plástico se encuentra a menudo en bolsas de ropa para tintorerías o botellas exprimibles. Las bolsas de plástico que se utilizan hoy en día en la mayoría de las tiendas están hechas con plástico LDPE.

El PEBD se considera menos tóxico que otros plásticos y su uso es relativamente seguro. Sin embargo, no se suele reciclar.

Número 5 – PP (Polipropileno)

El plástico de polipropileno es resistente y ligero. Se utiliza habitualmente para pañales desechables, cubos o baldes, pajitas, popotes o pitillos.

El PP se considera seguro para su reutilización, pero su tasa de reciclaje es baja.

Número 6 – PS (Poliestireno)

El poliestireno es un plástico ligero y fácil de moldear con una gran variedad de usos. Se utiliza sobre todo para fabricar vasos desechables, envases de comida para llevar y cubiertos de plástico. Este material es débil, se rompe con facilidad y se dispersa fácilmente.

Las sustancias químicas presentes en el poliestireno se han relacionado con la disfunción del sistema reproductivo y se ha catalogado como una posible sustancia cancerígena, según algunos estudios.

¿Qué ocurre cuando se utilizan vasos de plástico para bebidas calientes?

Cuando el café caliente entra en contacto con el vaso de plástico se produce la migración. Este fenómeno tiene lugar cuando las sustancias químicas del plástico pasan a la superficie de este.

Estudios apuntan que las sustancias químicas presentes en los envases desechables y en los contenedores de alimentos provocan interferencias en la producción de esperma, malformaciones genitales y alteraciones hormonales. Además, las sustancias químicas, formaldehído y estireno presentes en los vasos plásticos pueden ser cancerígenos.

¿Cómo contamina el plástico el cuerpo humano?

Según estudios, el efecto secundario número uno que tienen los vasos de plástico en el cuerpo es la producción de distintas enfermedades. Este riesgo se produce con el consumo de micro plásticos, los cuales son residuos del café caliente en contacto con el plástico.

¿Qué son los micro plásticos?

Según el Servicio Nacional del Océano de Estados Unidos, los microplásticos son pequeños trozos de plástico de menos de cinco milímetros.

Los micro plásticos primarios son partículas diminutas destinadas a un uso comercial, como los cosméticos, así como las microfibras, mientras que los microplásticos secundarios son partículas resultantes de la descomposición de artículos de plástico más grandes, como las botellas de agua o los vasos desechables.

Muchos países están tomando medidas para reducir los micro plásticos en el medio ambiente. Incluso una resolución de las Naciones Unidas de 2017 planteó la necesidad de establecer normas para reducir este peligro para los océanos, su fauna y flora, y la salud humana.

Consumir micro plásticos afecta al sistema inmunológico.

Sabemos que beber de vasos con alto contenido en BPA aumenta el riesgo de que el poder inmunitario se vea reducido. Sin embargo, los vasos plásticos también son vulnerables a la acumulación de bacterias, por ejemplo, en la parte superior que entra en contacto con la boca que tiene un pliegue bajo el cual es fácil que se amontonen residuos.

¿Los vasos de papel son una alternativa?

Los vasos de papel serían definitivamente una alternativa, si estuvieran fabricados con 100% papel, sin embargo, su composición incluye plásticos que pueden desprender micro plásticos al contacto con el café.

Un estudio expone que una persona que beba tres tazas normales de café al día, en un vaso de papel, acabaría ingiriendo 75.000 minúsculas partículas micro plásticas en un año.

Conclusión

Además de suponer un riesgo para la salud, los residuos del plástico son una amenaza para el medio ambiente. Puedes revisar nuestro blog sobre la sostenibilidad en el empaquetado del café para conocer los avances en la industria para combatir el uso de plástico.

En definitiva, como consumidores tenemos el poder de buscar alternativas, pero también es posible exigir acción por parte de los gobiernos y empresas fabricantes para reducir el impacto negativo del plástico en la vida de los seres vivos y el medio ambiente.

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