Las cafeterías y su evolución a lo largo de los años

La cafetería ha sido durante mucho tiempo uno de los lugares de reunión más populares. En todo el mundo, cientos de millones de consumidores de café se reúnen en las tiendas para tomar una taza de esta vigorizante bebida para socializar, discutir sobre política, tocar y escuchar música, así como para relajarse después de un largo día.

Desde sus inicios, los cafés han servido de foros públicos y han dejado una huella duradera en la historia. En Internet, a menudo se producen acaloradas discusiones y profundos debates filosóficos, pero la cultura básica de los cafés perdura.

En este blog te contamos la historia de las casas de café para que veas cómo han cambiado a lo largo del tiempo. Y aquí te compartimos el listado de las mejores cafeterías del 2021.

Las primeras cafeterías

Hay dos versiones sobre el lugar donde se sitúa la primera cafetería de la historia. Una apunta que es en La Meca, conocida por ser el lugar de nacimiento del profeta Mahoma y la ciudad más sagrada del islam, donde se ubicó la primera cafetería del mundo. Los primeros cafés de la ciudad se remontan a 1511 y contribuyeron a la difusión de ideas culturales e intelectuales en la región.

De hecho, una rama del islam conocida como sufismo llegó a incorporar el café como parte integral de su religión.

La segunda ubicación señala que las casas de café se encontraban en todas las áreas metropolitanas de Constantinopla (hoy Estambul). El café era una bebida muy apreciada en la cultura turca y poco a poco fue llegando a Europa.

Las cafeterías de Europa

Respecto al primer café europeo, también hay variedad en lo que apuntan las investigaciones. Una versión indica que el primer establecimiento de café en Europa se abrió en Venecia en 1683, y fue el Caffè Florian de la Plaza de San Marcos, que sigue aún hoy abierto al público.

La otra versión dice que, a principios del siglo XVI, el ejército turco invadió Viena. Como el café era una parte esencial de su cultura, los turcos lo llevaron consigo. Sin embargo, cuando abandonaron la ciudad, dejaron mucho café. Franz Georg Kolschitzky reclamó ese café como “botín de guerra” y decidió abrir una cafetería.

Los vieneses establecieron rápidamente varias tradiciones de café, que dieron paso a la ahora famosa cultura de los cafés vieneses.

Los cafés vieneses eran conocidos por estar completamente equipados con formas de entretener a sus clientes, que a menudo incluían juegos de cartas, mesas de billar y los periódicos del día.

La historia ha considerado los cafés de la ciudad como lugares de encuentro populares a través de los cuales se discutían temas que iban desde la política y la poesía hasta el arte y la música. Muchos sostienen incluso que sin la cultura de los cafés vieneses varios genios conocidos, como Sigmund Freud y León Trotsky, nunca habrían tenido sus comienzos.

En Londres, por ejemplo, llegaron a conocerse como “Penny Universities” (Universidades de peniques), ya que personas de toda condición se reunían allí para discutir noticias e ideas. Hoy en día, los coffee housessiguen siendo lugares de encuentro populares para amigos y hasta desconocidos.

Los cafés de toda Europa se convirtieron en lugares donde los hombres podían mantener conversaciones sobre ideas complejas, y a menudo radicales. Fue esta cultura de mente abierta la que dio paso a la Ilustración.

Los cafés británicos

La primera cafetería de Inglaterra se abrió en Oxford en 1652. La singularidad del coffee house británico era la forma en que cada uno servía o atendía a un mercado diferente.

Era habitual que el londinense visitara un coffee house al menos una vez al día para informarse de lo último sobre política, noticias o información del mercado en el que trabajaba. El ambiente social favorecía la discusión reflexiva y rechazaba a quienes se volvían bulliciosos o agresivos.

Todos los presentes en la cafetería solían recibir una ronda de café como compensación de la persona que iniciara una acalorada discusión. Se pasaba tanto tiempo en la cafetería británica que algunos hombres hacían llegar allí su correo.

El café americano

Cuando los británicos y otros europeos comenzaron a llegar a América, también llegó el café. El formato siguió el ejemplo de sus predecesores y los coffee houses se consideraron un lugar de encuentro para hablar de negocios. La primera cafetería se abrió en Boston en 1676. Se llamaba Green Dragon y se convirtió rápidamente en un popular punto de encuentro para revolucionarios como Samuel Adams.

En Nueva York, el Tontine Coffee House era un lugar de reunión tan popular que se convirtió en la sede de la Bolsa.

El primer auge real del café en Estados Unidos se produjo durante la Guerra de la Independencia, cuando los soldados utilizaban las cafeterías como lugares para socializar y tramar la revolución.

El primer tostador de café de Nueva York abrió sus puertas en 1793, pero el consumo diario de café seguía siendo sólo posible para los ricos. No fue hasta 1882 cuando los organismos reguladores crearon normas para regular la calidad y el precio del café.

Esto hizo que el café estuviera más al alcance del estadounidense medio.

En 1843, se abrió la primera cafetería griega de la ciudad de Nueva York. Esto inició la tendencia de los inmigrantes a abrir cafeterías que servían de centros culturales para sus comunidades.

Cafés modernos

A principios del siglo XXI, las cafeterías comenzaron a aparecer en cada esquina. Esto se debió en parte a la popularidad de las cadenas de cafeterías, como Starbucks, que llevaron la experiencia de la cafetería a un público más amplio.

Muchas cafeterías también sirven alcohol. Una de las razones es que puede ayudar a crear un ambiente relajado y social, lo que puede ser beneficioso para el negocio. El alcohol también puede utilizarse como forma de publicidad, ya que puede ayudar a atraer clientes.

Los cafés siguen siendo un lugar que la gente utiliza para conectarse y aprovechar las ideas de los demás. Una diferencia es que la implantación del Wifi gratuito permite a los clientes de los cafés conectarse virtualmente con el mundo.

Hoy en día, hay cafeterías de todas las formas y tamaños. Desde pequeñas cafeterías independientes hasta grandes cadenas corporativas, hay una cafetería para cada persona.

Los diferentes tipos de cafeterías que existen hoy en día

Actualmente existen muchos tipos de cafeterías, cada una con su propio ambiente. A continuación, encuentras algunos de los tipos de cafeterías más populares.

Cafetería tradicional

Estas cafeterías suelen ser de propiedad familiar y tienen un ambiente acogedor y antiguo. Suelen servir bebidas de café sencillas elaboradas con ingredientes frescos y de alta calidad.

Cafetería de cadena

Estas cafeterías forman parte de una cadena más grande y se pueden encontrar en ciudades de todo el mundo. Suelen ofrecer una amplia gama de bebidas de café, así como otros aperitivos.

Cafeterías especializadas

Estas cafeterías se centran en servir cafés especiales elaborados con ingredientes de primera calidad. Suelen contar con baristas formados que pueden preparar complejas bebidas a base de espresso.

Cafetería artesanal

Estas cafeterías se centran en el tueste artesanal de pequeños lotes de café. Suelen contar con baristas expertos que pueden guiarle a través de sus ofertas únicas.

Cafetería corporativa

Estas cafeterías suelen formar parte de una gran cadena, como Starbucks. Ofrecen una amplia variedad de bebidas de café, tanto calientes como frías, así como otros aperitivos.

Cultura de las cafeterías

Sabemos que cafés cobraron importancia en Europa a finales del siglo XVII por su importancia en la esfera social y por su comodidad. Mientras que los restaurantes se especializaban en comidas, los cafés minimizaban su selección en favor de ofrecer a los clientes café y una entrada asequible.

Esto lo hacía especialmente accesible a la clase trabajadora, a la que los establecimientos servían de refugio para fomentar la comunidad y promover el intercambio de ideas y filosofía.

Los cafés eran el lugar de confluencia favorita de los interesados en la política, concretamente de aquellos que no tenían la plataforma o los medios para expresar sus quejas en otros lugares.

 Los ciudadanos molestos por el aumento de los precios o las legislaciones del nuevo régimen podían encontrar consuelo discutiendo estos temas con sus compañeros de café.

Esta línea de razonamiento pintaba los cafés como representaciones de la igualdad y la justicia, algo que les valió la atención y la eventual ira del rey Carlos II, que describió el establecimiento como “un lugar donde los desafectos se reunían y difundían informes escandalosos sobre la conducta de Su Majestad y sus ministros” en un intento de desalentar a las personas de ir a las coffee houses.

Con el tiempo, las cafeterías se han especializado para atraer a una multitud en función del tipo de café que sirven.

Esto significa que el modelo de negocio general ha pasado de estar basado en la comunidad a estar basado en la mercancía, lo que ha ayudado a revitalizar la industria del café en su conjunto.

Conclusión

Hoy en día, la mayoría de las cafeterías siguen reflejando las antiguas tradiciones de amigos o colegas que se reúnen para discutir sobre el trabajo, la política o las últimas noticias. La gente se siente más relajada y abierta a discutir temas delicados como la política en una cafetería que en otros lugares públicos.

También suelen estar abiertas hasta tarde, lo que significa que la gente puede reunirse después del trabajo o la escuela para hablar de los acontecimientos del día. Además, muchas cafeterías ofrecen ahora Wifi gratuito, lo que las hace aún más atractivas como lugares de encuentro para las personas que quieren debatir sobre política en línea.

Las cafeterías ofrecen una experiencia única que no se puede encontrar en ningún otro sitio, y son el lugar perfecto para relajarse, disfrutar de una buena taza de café y descansar del ajetreo de la vida cotidiana.

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